Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
Los diputados liberales Enrique Quiñónez, Jamileth Bonilla y Miguel Rosales recurrieron a la vía legal y denunciaron al jefe de la Policía Nacional, comisionado Edwin Cordero y al jefe de la Policía de Managua, comisionado Horacio Rocha, por los delitos de amenazas y exposición de personas al peligro.
La denuncia fue recibida ayer por la fiscal departamental de Managua, María del Carmen Solórzano, quien dijo que analizarían el caso para ver si la denuncia tiene mérito y proceder a la investigación.
Según el escrito, la tarde del 31 de julio fueron desalojados cuando se encontraban en una tarima ubicada al costado sur del Hospital Militar para presenciar el desfile hípico celebrado en honor a Santo Domingo de Guzmán.
De pronto, apareció el presidente ejecutivo de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), Roberto Zelaya, para instalar otra tarima en el mismo espacio, y mientras se desarrollaba una discusión, se presentó una brigada especial dirigida por el comisionado Horacio Rocha, quien ordenó el desalojo con violencia, señala el escrito.
El comisionado Orlando Aguilera, subdirector de la Policía, dijo que los agentes cumplieron con su deber en aquel momento y que de todos modos el caso se va a decidir en los tribunales.
“La autoridad policial no podía desalojarnos sin orden judicial previo trámite ante la Asamblea Nacional. Por nuestros reclamos por esa actitud abusiva, recibimos de parte de los oficiales de la Policía (…) toda clase de insultos, improperios, amenazas y ofensas tanto físicas como verbales”, indica la denuncia.
“La inmunidad que tienen los diputados debe ser respetada principalmente por las autoridades policiales que saben cuáles son sus competencias”, externó la diputada Jamileth Bonilla.
Así mismo, los legisladores aseguraron que el diputado Miguel Rosales casi fue asfixiado cuando fue tomado del cuello por los efectivos policiales.
QUIÑÓNEZ DENUNCIA AMENAZAS
El diputado Enrique Quiñónez denunció que tras las revelaciones de la juez Juana Méndez en torno a un supuesto complot para secuestrar a uno de sus hermanos, su familia ha sido objeto de amenazas vía telefónica y atribuyó el hecho a simpatizantes sandinistas.