- Minsa dice que las cancelarán después de haber encontrado medicamentos adulterados y vencidos
Roberto Pérez Solís [email protected]
Ahí no hay aire acondicionado ni elegantes mostradores. Los medicamentos son exhibidos casi siempre al aire libre, en canastos de todos los tamaños y formas. Las encargadas de los tramos son comerciantes que sustituyen las gabachas blancas, por delantales de todos colores.
En las entrañas del Mercado Oriental, por las ferreterías y los tramos donde se vende todo tipo de verduras y carnes, está el conocido sector de las llamadas farmacias “de canasto”.
“Farmacias populares” prefiere llamarles doña Rosibel Gudiel. Ella, al igual que otras 40 personas, se dedica a la venta de medicamentos en el mercado. “Aquí compran los pobres, ellos nos ayudan y también nosotros a ellos”, replica esta mujer con más de 23 años en este negocio. “Vienen por una acetominofén, vitamina B-12 y otros medicamentos que aquí los encuentran a bajos precios”, agregó.
Desde la semana pasada, estas llamadas farmacias “de canasto” corren el riesgo de ser cerradas por el Ministerio de Salud (Minsa), luego que inspectores sanitarios encontraron medicamentos falsificados y vencidos en algunos de estos negocios.
“Nosotros no trabajamos en centros de salud, ni en hospitales, no somos contrabandistas, aquí vendemos y aquí compramos. Tenemos que ganarnos la vida, somos madres solteras, tenemos hijos, nietos que educar”, dice Gudiel, quien al igual que el resto de comerciantes, se oponen a la medida del Minsa.
“Nos fijamos que no estén vencidos, ¡cómo vamos a vender un medicamento malo!, no vamos a perjudicar a la humanidad, hay que ser consciente”, indica doña Rosa García.
DISPUESTOS A PAGAR IMPUESTOS
Ante la posibilidad del cierre de sus establecimientos, lo que según ellas las llevaría a la ruina pues dicen estar endeudadas con las casas de préstamos, solicitan al Minsa ser legalizadas y cumplir con los requisitos que la institución establezca. “Nunca nos han otorgado un permiso (de venta), nosotros con todos los ministros que han pasado hemos luchado para que nos den la autorización, pero no han querido. Estamos de acuerdo en pagar impuestos siempre y cuando sea a la capacidad del bolsillo de nosotros”, expresó Melania Silva.
ALVARADO: APLICAREMOS LA LEY
El ministro de Salud, José Antonio Alvarado, dijo que pondrán mano dura contra las farmacias “de canasto”. “Si la Ley de Farmacias dice que no pueden haber estos establecimientos en lugares urbanos y que sólo pueden haber centros de venta en lugares lejanos, no se va a permitir (…), ayer le pedimos a la Policía Nacional ayuda, la salud de nuestro pueblo amerita ser vigilada”.