Alfredo Díaz
Hace unos años miraba a los sandinistas –estudiantes, transportistas u otros— protestar en las calles con asonadas, morteros, barricadas, etc. Ellos violentaban la propiedad privada y el patrimonio público que es pagado por los ciudadanos contribuyentes. Ahora son los liberales, quienes antes repudiaban estos actos vandálicos e incluso hacían campañas antisandinistas, los que perjudican el derecho de las personas y destruyen las mejoras de otro gobierno que son pagadas por nosotros.