Lic. Joaquín Acevedo R.
El Colegio Farmacéutico de Nicaragua ha experimentado cambios en el nivel organizativo gremial y el enfoque de sus tareas. Pero el proceso de cambios todavía no alcanza el ritmo adecuado para estar a tono con las exigencias de la globalización. Es necesario transformar la funcionalidad organizativa y la vinculación de las distintas formas de gobierno gremial con las filiales departamentales, en búsqueda de soluciones a los problemas más sentidos del gremio.
Conscientes de las limitaciones que imponen las actuales condiciones políticas y económicas del país, nuestros esfuerzos se deben concentrar en tres propósitos fundamentales: primero un cambio de mentalidad y actitud, pues nuestro comportamiento debe corresponder a intereses de la mayoría en consonancia con nuestra misión de servidores públicos en salud. Segundo, que la estructura organizativa del gremio funcione con reglas claras, vocación democrática y participativa, orientada a satisfacer y defender el ejercicio de la profesión farmacéutica. Y tercero, la creación de una ley que regule el ejercicio profesional farmacéutico, para consignar sus obligaciones y derechos básicos.