Presos y felices. Al menos quince pandilleros fueron detenidos como resultado de un plan gubernamental en El Salvador contra las pandillas o “maras”. Pierden la libertad no así la sonrisa despreocupada. (LA PRENSA/AP)

Guerra contra las pandillas

En El Salvador, Guatemala y Honduras, no soportan más la estela de asesinatos y asaltos Nuevas leyes endurecerán las penas contra grupos delictivos que ya suman más de 100,000 jóvenes en Centroamérica CABLES COMBINADOS SAN SALVADOR Y TEGUCIGALPA.- Cinco cabecillas de pandillas fueron capturados en San Pedro Sula y Tegucigalpa en las primeras 12 horas […]

  • En El Salvador, Guatemala y
    Honduras, no soportan más la
    estela de asesinatos y asaltos
  • Nuevas leyes endurecerán las
    penas contra grupos delictivos que ya suman más de 100,000 jóvenes en Centroamérica

CABLES COMBINADOS

SAN SALVADOR Y TEGUCIGALPA.- Cinco cabecillas de pandillas fueron capturados en San Pedro Sula y Tegucigalpa en las primeras 12 horas de vigencia de la Ley antimaras. Entre los detenidos en San Pedro Sula se encuentran dos que tenían orden de captura por su presunta participación en una masacre.

En Tegucigalpa los hechos no fueron tan tranquilos ya dos personas murieron en un tiroteo contra agentes de investigación. En San Pedro Sula los pandilleros capturados son José Fermín Díaz, alias “Pelo de Mono”, sindicado como uno de los jefe de unas de las maras que opera en el sector de la Rivera Hernández, junto a Santos Montoya Fuentes, alias “Camanga”. Contra estos pandilleros pendía orden de captura.

Éste fue el resultado de las primeras horas de implementación de una nueva ley antipandillas en Honduras.

Varios países de Centroamérica combatirán con más dureza las pandillas organizadas o “maras” que siembran el terror con asesinatos, asaltos y otros actos delictivos en sus principales ciudades.

Una nueva ley, que castigará hasta con 12 años de prisión a los cabecillas de esos grupos violentos, entró en vigor el viernes en Honduras, cuyo Ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, dijo que la Policía está lista para capturar a los pandilleros al amparo de esa disposición.

El presidente de El Salvador, Francisco Flores, pidió también el viernes a los partidos de oposición en la Asamblea Legislativa que aprueben una ley contra las pandillas, cuyo proyecto presentó el 24 de julio pasado mientras la Policía y el Ejército emprendían acciones contra los pandilleros.

El opositor Partido de Avanzada Nacional (PAN) de Guatemala anunció el sábado que la próxima semana podría presentar al Congreso Legislativo una iniciativa para dictar una ley similar a la hondureña y la salvadoreña.

En declaraciones a EFE, el portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, Faustino Sánchez, consideró que es indispensable que el Congreso apruebe una ley para poder castigar a los miembros de las “maras”.

Miles de centroamericanos sufren las acciones de esos grupos, especialmente en barrios marginales de ciudades como San Salvador, Guatemala, Tegucigalpa y San Pedro Sula, estas dos últimas en Honduras.

Las pandillas “Mara 18” y “Salvatrucha”, integradas por miles de jóvenes de ambos sexos, e incluso menores, son las más grandes y violentas que operan en Centroamérica, pero hay otras de menos relevancia, según las autoridades.

Ambas surgieron entre la población inmigrante hispana de Estados Unidos y se asentaron en países centroamericanos producto de la deportación de muchos jóvenes desde aquel país.

Las “maras”, que empezaron a proliferar en El Salvador después del fin de la guerra civil en ese país, en 1992, son producto, según señalan también las autoridades y los organismos humanitarios, de la pobreza, la adicción a las drogas y otras causas sociales y económicas.

El Salvador, Guatemala y Honduras registran la mayor proliferación de pandillas en Centroamérica, según un estudio que presentó hace unos meses en Tegucigalpa el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La Policía hondureña señala que las “maras” también se han vinculado con bandas de las mafias, que las utilizan para cometer secuestros, asesinatos por encargo y otros actos.

Según fuentes oficiales, de 30,000 a 40,000 jóvenes hondureños pertenecen a “maras”, y en Guatemala serían más de 100,000, de acuerdo con datos extraoficiales.

El Ministro de Seguridad de Honduras advirtió que, como represalia por la aprobación de la nueva ley contra ellos, los pandilleros intentarán acciones contra altos cargos del Gobierno, por lo que se reforzó la seguridad en varias instituciones públicas.

Los diputados hondureños reformaron un artículo del Código Penal, que ahora señala que se sancionará con 12 años de reclusión y multa de 10,000 a 200,0000 lempiras (de unos 570 a 11,430 dólares) a los cabecillas de las “maras” y demás grupos que se asocien para ejecutar acciones violentas contra otros sectores sociales.

El pasado 23 de julio, el presidente Flores emprendió en El Salvador el plan “Mano dura” para combatir a las violentas y numerosas bandas, y desde entonces han sido detenidos 836 “pandilleros peligrosos”.

Flores lamentó, en un mensaje por radio y televisión, que 582 integrantes de “maras” fueron puestos en libertad por distintos jueces, que para ello argumentan la falta de pruebas de su participación en los delitos.

El gobernante salvadoreño pide en su propuesta al Parlamento que el sólo hecho de pertenecer a una de esas pandillas constituya delito y que se reformen los códigos Penal y Procesal Penal para que los menores que cometan asesinatos sean juzgados como adultos.

IGLESIA PRESIONA POR LEY ANTIPANDILLA

El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, pidió ayer al Gobierno y al Parlamento que “dejen de lado intereses políticos partidistas” y busquen consenso para la aprobación de una ley para el combate de las pandillas.

“Hago un llamamiento para que no se utilicen estos temas de interés nacional con interés político, sino que se busque lo mejor para la sociedad”, declaró Sáenz Lacalle, en rueda de prensa celebrada después de la misa dominical en la Catedral Metropolitana.

El arzobispo afirmó que la normativa contra las pandillas “debe estar de acuerdo al marco constitucional e internacional”, pero indicó que “debe ser suficientemente eficaz para poner remedio al problema”.

“Hago un llamamiento tanto al Ejecutivo como a la Asamblea para que busquen la ley más eficaz, pero, sobre todo por el bien común, no utilizar un tema tan delicado para hacer lucha partidista”, insistió Sáenz Lacalle. (ACAN-EFE)

¿HASTA CUÁNDO?

En Costa Rica y Nicaragua también hay grupos juveniles que cometen actos delictivos, pero no alcanzan los niveles de organización y violencia que en el resto de la región, según precisaron las autoridades de ambos países.

ESPANTO

300 escuelas han asaltado las maras en El Salvador.

95% de los saqueos en centros educativos los han cometido las pandillas en El Salvador.

75% de los asaltos quedan impunes por temor.

12 años de prisión será la pena máxima para los pandilleros en Honduras con nueva ley.

40,000 pandilleros hay en El Salvador, incluyendo a la “Mara 18” y los “Salvatrucha”.

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