Giovanni Trejos Espinosa
Uno de los negocios más lucrativos es la venta de ilusiones. Uno de los más diestros hombres que maneja con maestría impresionante, hábil, exitosa, la venta de promesas e ilusiones es el doctor Leandro Marín Abaunza. Invito a que se investigue en Miami, de manera objetiva, a los miles de jóvenes nicaragüenses que huyeron de Nicaragua a causa del infame Servicio Militar Obligatorio que impusieron a sangre y fuego los sandinistas, y que ahora son personas adultas, para que confirmen cómo el doctor Marín Abaunza les vendió en cuotas la promesa de legalizar su situación como inmigrantes en Estados Unidos.
Muchos se desilusionaron y desistieron de sus servicios. En su mayoría, mal viviendo con salarios miserables, pasaron muchos años como adolescentes y después como adultos apartando gran porcentaje de su sueldo para abonar los servicios profesionales del vendedor de ilusiones más hábil de Miami, el doctor Marín Abaunza, hoy día célebre asesor de nuestro Presidente.
Aclaro que el doctor Marín Abaunza, nunca tuvo que ver con hechos ilícitos. Sólo digo que es el nicaragüense más hábil para vender sueños e ilusiones.
Kendall, Miami