Raúl Martínez
Los hechos bochornosos de los últimos días demuestran que la dictadura de los años 90 sigue operando. No defiendo ni acuso al doctor (Arnoldo) Alemán, sólo señalo el nivel de descomposición al que ha llegado la justicia nicaragüense y el control de la misma por el FSLN.
Es insólito que un juez anuncie un viernes que enviará al doctor Alemán a la cárcel y que el sábado o lunes emitirá la orden. Esto no deja dudas que detrás de esa declaración hay motivaciones políticas. Un profesional del derecho responsable hubiera emitido la orden y luego la comunica. ¿Qué pretendió la juez con ese procedimiento? Solamente ella y los dirigentes del FSLN lo saben.
Pero el asunto no queda allí. Los principales dirigentes del PLC, como el diputado (René) Herrera y el propio doctor Alemán, llamaron a Ortega para preguntarle por qué esa acción, demostrando cínicamente que siempre se comunican las jugadas. Esto último es vergonzoso pues no dejan dudas unos y otros de que la justicia está en manos de políticos que nunca han dado ejemplo de honestidad y respeto. ¿Estarán el FSLN y el PLC defendiendo al pueblo? ¿Puede llamársele justicia a estas acciones?