- Sociólogo dice que gobierno está perdiendo la sensibilidad social y advierte que la situación puede empeorar
José Adán Silva [email protected]
El sociólogo Orlando Núñez Soto, director del Centro de Investigación y Promoción del Desarrollo Rural y Social (Cipres), dijo ayer que las marchas de campesinos que reclaman tierras y financiamiento para la producción agrícola, podrían surgir en diferentes partes del país, si el gobierno no muestra mayor sensibilidad social para resolver las demandas de los sectores más pobres del país.
Según Núñez Soto, el fenómeno de Matagalpa es resultado de una difícil situación social y económica que vive Nicaragua, en la cual los problemas económicos han acentuado la pobreza en la mayor parte de los sectores sociales, por factores externos, como la caída del café; y por factores internos como la insensibilidad social del gobierno de turno.
Según el sociólogo, un gran riesgo de esta situación es que miles de familias desempleadas de todo el país, sin acceso a tierras y sin esperanzas de mejoría económica, puedan abandonar sus comunidades para invadir las ciudades.
Según Núñez, lo más delicado de la situación es que el gobierno está perdiendo rápidamente la sensibilidad social ante problemas como éstos. “Ahora estamos asistiendo a una etapa de insensibilidad gubernamental que busca un pretexto, el pretexto ahora es que no importa que se mueran los niños y los campesinos estén con hambre sólo porque alguien se puede beneficiar políticamente de la situación”.
PROBLEMA ES MÁS ESTRUCTURAL
Por su parte Francisco López Pérez, director del Instituto Jurídico Social y miembro del Foro de la Propiedad, señaló que la marcha de campesinos podría ser la señal de más marchas en todo el país, debido a que la situación de la propiedad se viene postergando desde hace 13 años y los problemas se han agravado junto a la pobreza del país.
TRABAJO COMUNITARIO
Sandino advirtió que de llegar a acuerdos con los marchistas, el gobierno tendría capacidad inmediata de dar respuesta únicamente con trabajo emergente, al igual que trabajo comunitario a través del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) y del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), así como en el campo de la salud y los comedores infantiles.