- Tropas de EE.UU. esperan interrogarlo para sacarle valiosa información
Reuters
TIKRIT, IRAK.- Las tropas estadounidenses que buscan a Saddam Hussein en el convulsionado territorio aledaño a su ciudad natal, dijeron el domingo que esperan capturarlo vivo, al tiempo que otro ataque de la resistencia causó heridas graves a un iraquí en Bagdad.
Soldados de la 4ta. División de Infantería en Tikrit, 160 kilómetros al norte de Bagdad, han realizado diversas redadas esta semana en casa y granjas donde se sospecha que se esconden los leales a Hussein, deteniendo a una veintena de personas.
Los temidos hijos de Hussein: Udai y Qusai, fueron enterrados el sábado a las afueras de Tikrit en la localidad de Awja, donde nació el derrocado presidente iraquí. Ambos murieron el 22 de julio junto a un hijo de Qusai y un guardaespaldas cuando las tropas atacaron su escondite en la ciudad de Mosul en un feroz asalto apoyado por helicópteros.
Soldados de la Primera Brigada del 4to. Destacamento de Infantería, que ha dirigido varias operaciones, dijeron que si Hussein era encontrado les gustaría capturarlo vivo para poder interrogarlo.
“Está claro que queremos atraparlo vivo con la idea de sacarle la mayor información posible”, dijo a Reuters, en Tikrit, el teniente Jason Price del Primer Batallón del 22 Regimiento de Infantería. Paul Bremer, el administrador civil de Estados Unidos en Irak, dijo en rueda de prensa el sábado que era sólo cuestión de tiempo que Hussein fuera encontrado.
Sobre el fugitivo dictador hay una recompensa de 25 millones de dólares y Washington asegura que ya ha pagado 30 millones de dólares al hombre que traicionó a Udai y Qusai.
Hussein sigue prófugo y las cadenas árabes de televisión han emitido numerosos mensajes grabados supuestamente por él, en donde insta a los iraquíes a luchar en una guerra santa para expulsar a las tropas de Estados Unidos.
Personal de la CIA dice que las últimas audiocintas, emitidas el martes y el viernes, eran probablemente auténticas.
EXPLOSION EN BAGDAD
Las autoridades de Estados Unidos responsabilizan a los leales de Hussein y a combatientes árabes extranjeros por la oleada de ataques contra las tropas estadounidenses que han causado la muerte a 53 soldados desde que Washington declaró el fin de la guerra el primero de mayo. Aseguran que los ataques son cada vez más sofisticados y mortales.
El domingo en la mañana un auto con civiles iraquíes fue alcanzado por un artefacto explosivo y se incendió en medio de la carretera que va a la base militar que el ejército estadounidense tiene en el aeropuerto de Bagdad, causando heridas muy graves al conductor.
El sargento Brent Williams, de la Primera División Acorazada, dijo que la explosión probablemente había sido causada por una mina.
Un nutrido grupo de niños se congregó y arrojó piedras a los soldados mientras lanzaban gritos a favor de Hussein.
Washington confía en que la captura de Hussein, si se logra, puede poner fin a la campaña de la guerrilla.
El coronel James Hickey, el belicoso oficial de caballería que dirige la Primera Brigada de la 4ta. División de Infantería, dice que el depuesto dictador está siendo acorralado.
“Si permanece en un lugar fijo lo encontraremos”, dijo Hickey en Tikrit. “Si trata de moverse corre el riesgo de encontrarse con nuestras patrullas”.