José Adán Silva [email protected]
A los pobladores de San Rafael del Sur la indignación les viene por doble vía: por un lado las chimeneas de la compañía mexicana procesadora de cemento (Cemex) siguen llenando de polvo las casas, ríos y la vida en general del pueblo, y por el otro lado, el gobierno no sólo ignora el caso, sino que a través del Ministerio de Salud desvirtúa la problemática ambiental de ese municipio al casi asegurar que el polvo que emana de la Cemex es como vitamina.
Esta semana los pobladores del casco urbano de ese municipio, ubicado al suroeste de Managua, se organizaron para protestar frente a los portones de la compañía cementera, ya que consideran que las pesadas emanaciones que surgen de sus chimeneas sin filtros están afectando la salud colectiva.
Según Jennifer Sinclair, vocera del recién creado Comité Organizador Pro Defensa de la Salud Municipal de San Rafael del Sur, esta semana se efectuó una reunión donde se convocó a representantes de las comunidades más afectadas del municipio. Éstos decidieron llamar a una marcha cívica de protesta que se realizará esta tarde frente a la Cemex.
EL SÍLICE QUE EL MINSA NO VE
De acuerdo con la vocera, en esa reunión estuvieron presentes los concejales y el alcalde, miembros notables de la sociedad civil, representantes locales del Minsa, y otras personas que ven con preocupación que nadie del gobierno hizo nada para asegurar la salud del municipio, a pesar de que un estudio de la Universidad Centroamericana determinó que en esas emanaciones de polvos hay abundancia de sílice, un elemento mineral que expuesto en abundancia, resulta nocivo para los seres vivos y el medio ambiente, y puede conducir a una enfermedad llamada silicosis.
La silicosis, según documentación médica consultada por LA PRENSA, “aparece tras la inhalación de partículas de pequeño tamaño de sílice cristalino libre, durante un período prolongado en trabajadores de las industrias relacionadas con extracción de metales en minas (plomo, carbón cobre, plata, oro), fundiciones, cerámicas y trituración de granito y piedra arenisca”.
Desde que se hizo la denuncia pública, tras una investigación de LA PRENSA en mayo de este año, la empresa ha venido insistiendo en que están cumpliendo con un acuerdo firmado con el gobierno, en el cual se comprometen a instalar filtros en las chimeneas a inicio del 2004.
ANUNCIAN BLOQUEOS, TRANQUES Y MARCHAS
Según Sinclair, esta primera protesta podría ser el inicio de medidas civiles más fuertes, como el bloqueo de los portones de la compañía y tranques sobre la carretera para impedir el paso de camiones que transportan el cemento.
El comité incluso pidió a la Alcaldía conceder permiso a sus trabajadores para que salgan del trabajo a las dos de la tarde y puedan asistir a la marcha, y hasta llamó a los estudiantes de secundaria a no ir a clases en la tarde y acompañar la marcha “ya que se trata de garantizar la seguridad de todos, principalmente de los jóvenes futuro del municipio y el país”.