Maria Antonia López M. [email protected]
En la reunión número seis donde se negocia el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica, todavía se patentizará un sentimiento de duda en los sectores productivos y empresarios privados, sobre lo que realmente debe negociarse, así como la posición certera que deben adoptar los encargados de las mesas. De no avanzar en temas medulares para Nicaragua, como el acceso a productos agropecuarios en condiciones ventajosas, se cree que la actividad que se verificará en este país el próximo mes será decisiva para el futuro económico de la nación.
Todavía, parece que se llega a la sexta ronda con los ojos cerrados. Si bien, el gobierno habla de avances en algunos temas, la prioridad nacional: defender los productos agropecuarios a fin de obtener las mejores ventajas económicas, no parece tener pies ni cabeza.
Los sectores involucrados directamente han hecho reiterados planteamientos, algunos tomados en cuenta, pero los más difíciles como el acceso preferencial a mercados, la definición de cuotas, entre otros, no se discuten con la fuerza que exige la misma economía nacional.
De continuar así, la sexta ronda, que inicia hoy en New Orleans, Estados Unidos, podría cerrar sin mayores avances para Nicaragua, en tanto, el rejuego político y económico de la coyuntura mundial, al parecer es aprovechado por el poderoso país para establecer las reglas del juego a su propia conveniencia.
El texto general del TLC debería estar listo antes que finalice este año. Personajes destacados de la economía regional han criticado el hecho de que Centroamérica disponga de tiempo tan limitado para negociar, cuando Chile, un país que repunta con una de las mejores economías latinoamericanas, tuvo oportunidad de revisarlo por más de seis años.
Esto puede constituirse en uno de los mayores peligros para la región, no obstante, otros consideran que es el momento, para no quedarse en la larga lista de espera. La esperanza podría estar cifrada en la sensibilidad que el poderío económico norteamericano pueda mostrar hacia la región, pero también depender en mucho de la habilidad y fortaleza de los negociadores, respaldados por los mandatarios de cada uno de los países, quienes al parecer pujan por presentar su mejor rostro hacia Estados Unidos, aún a riesgo de las economías locales.
Oscar Alemán, asesor del Consejo Superior de la Empresa Privada Cosep, sostuvo que en esta sexta ronda se avanzará en el cierre de temas como comercio electrónico, compras gubernamentales, obstáculos técnicos al comercio, facilitación aduanera.
Pero, también criticó la premura para cerrar la negociación, por lo cual consideró que los negociadores deben abandonar “las técnicas de regateo, acelerar para aprovechar tiempos políticos y lograr una aproximación hacia temas específicos”.
Precisamente por eso, es que el sector privado nacional está convocando a una reunión a los representantes gubernamentales a fin de “definir la estrategia de negociación con mayor beligerancia. Hay que afinar el violín, porque estamos en las rondas finales de negociación, en la de Managua habrá un fuerte peso político y por tanto hay que estar en la misma sintonía”, agregó Alemán.
A su vez agregó, “nosotros como Cosep, si bien estamos a favor de una negociación, no significa que estamos dando un cheque en blanco, vamos a seguir apoyando en la medida que nuestras posiciones son recogidas por el gobierno”.
Al respecto Alvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), tiene una postura mas cerrada, “la sexta ronda será una reunión sin resultados para el sector y para Nicaragua, porque mientras Estados Unidos no quiera abordar los subsidios, no hacemos ningún papel”.
Pero Alvaro Porta, director de Comercio Exterior del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio y jefe negociador de la Mesa de Cooperación en las rondas del TLC, explicó que en esta sexta ronda, Centroamérica ya preparó una oferta y que de ser aceptada por Estados Unidos, se podrán redactar algunos temas de consenso y avanzar en los que hay más dificultades. “Eventualmente creemos que ya se irán conformando los capítulos del texto”.
LAS OPOCSIICIONES Y CAMBIOS NECESARIOS EN LA NEGOCIACIÓN
No obstante, surgieron algunas recomendaciones que deben ser recogidas por el equipo negociador. Oscar Alemán dijo que a Nicaragua le interesaría ampliar las cuotas de exportación de rubros como maní, carne o , azúcar.
“Hay que entender que todos tienen sus propios intereses, pero tenemos que ser ponderados en la negociación, debemos mejorar las condiciones de mercado para ampliar la oferta exportable actual y la potencial a fin de que tengan un período de transición lo más ampliamente posible para evitar que haya un desplazamiento rápido de la producción”, agregó Alemán.
Alvaro Fiallos recomendó que el gobierno tiene que poner sus términos para que Estados Unidos pueda flexibilizar su posición con respecto a los subsidios que aplican a sus productos.
“Los negociadores deben conversar abiertamente sobre el tema del sector agropecuario con Estados Unidos”, reiteró Fiallos.
Mientras tanto Orlando Núñez, director ejecutivo de Cipres, señaló que los negociadores deben cambiar de posición y adoptar decisiones políticas, como el usar una carta de negociación en la que afirmen que si Nicaragua pierde su capacidad productiva, la amenaza de la migración es muy latente hacia Estados Unidos.
LAS PYMES
La gran mayoría de los productos que pueden ser competitivos en el TLC pueden ser elaborados por las pequeñas y medianas empresas, sostiene Álvaro Porta
Éstas no requieren de grandes inversiones, sino de organización
A su vez, dijo que requieren respaldo y por eso el Mific ya está trabajando en ese sentido
Estas empresas podrían tener una gran ventaja cuando logren ingresos con aranceles cero a Estados Unidos
Aunque consideró que sin la organización de todos los sectores privados y estatales, no habrá desarrollo.
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