- Don Marcos Rayos Hernández es fundador y creador de muchas bandas filarmónicas en esta ciudad. Sus aportes a la cultura popular y nacional son incontables, pero ahora está postrado en una silla de ruedas, víctima de una
terrible enfermedad
Martha Marina GonzálezCorresponsal/[email protected]
Con su música vernácula y cotidiana, don Marcos Rayos Hernández recorrió todos los departamentos de Nicaragua amenizando fiestas patronales, actividades religiosas, sociales, culturales, políticas y las corridas de toros al estilo mexicano en las plazas monumentales de Honduras y El Salvador.
El representante de tres décadas de la música filarmónica, taurina, folclórica y bullanguera de Somoto, se encuentra postrado en una silla de ruedas y sumido en el peor de los olvidos por los artistas, autoridades locales y gubernamentales. Muy pocos reconocen el inmenso aporte cultural que ha dado don Marcos, a quien se le atribuye el haber fundado las bandas filarmónicas en Somoto.
Conocido como el rey de las bandas filarmónicas de Somoto, don Marcos ya no tiene pierna izquierda y mano derecha, ambas le fueron amputados por el avance de la diabetes, pero no abandona su guitarra ni su labor de maestro que, desde su silla de ruedas, desde hace cinco años dirige cuatro bandas musicales que administran sus hijos y nietos.
CASI SE MUERE
Sus familiares creyeron que don Marcos moriría, pero hace dos días se levantó y volvió a tocar la guitarra. A pesar de su enfermedad por todos lados se sigue escuchando la música de sus bandas denominadas La Norteña, Silver Star, y la Hermanos Rayo, son tan famosas y solicitadas como la que fundó inicialmente.
Nacido en la comunidad de Santa Teresa, el 25 de abril de 1926, don Marcos se inició en la guitarra desde muy joven. Posteriormente se trasladó a vivir a la ciudad para apoyar a sus hijos en su formación, de los que ahora se enorgullece porque todos son ingenieros, licenciados, maestros y músicos profesionales.
Don Marcos, con talento y habilidad musical desde su juventud, manejaba a la perfección los instrumentos rústicos y típicos como la dulzaina, violín, acordeón y guitarra, con los cuales amenizaba las jugadas de gallo, carreras de cinta y fiestas campesinas.
Fue en 1960 que un grupo de destacados somoteños lo invitaron a formar parte en la fundación de la primera y única escuela de música José Vicente González, inició con 18 estudiantes y durante seis años consecutivos impartió clases de solfeo.
ESCUELA DE GENERACIONES DE MÚSICOS
En 1970, junto a su hijo Mauricio Rayo Díaz y su sobrino Víctor Manuel Gutiérrez, formó la famosa e internacional Banda Hermanos Rayo. “Yo no toco la música por medio del oído, sino por medio de solfeo”, aclara.
En conjunto con sus hijos mayores: Mauricio, José Marcos y Nery, ha logrado formar en su escuela a cuatro generaciones de grupos de música de viento. Por ella han pasado, hijos, nietos, bisnietos, sobrinos y particulares. Además, impartió clases en centros escolares de primaria como El Salomón de la Selva y el Centro Escolar Camilo López Irías.
Se jacta de ser él único que toca las Marchas Fúnebres Guatemaltecas, con todo un repertorio que nadie lo tiene, además de la música de mariachis, boleros y testimonial.
RECLAMA PENSIÓN
El reconocimiento más importante que don Marcos Rayo ha recibido es la Orden Servidor de la Comunidad, que le otorgó el Movimiento Comunal Nicaragüense, un pequeño diploma del Instituto de Cultura y una actividad cultural que le dedicaron los artistas somoteños. “A mí no me reconocen como a una persona que he sido útil”.
Considera que el gobierno, las instituciones culturales y los partidos tienen la obligación de reconocerle “aunque sea una silla de ruedas”. “Me deberían dar una porque la que tengo es prestada. Yo necesito de una pensión para poder sobrevivir, yo ayudé mucho a la patria, fui policía voluntario por siete años”, señaló.
En el municipio de Somoto, don Marcos ha formado a por lo menos 40 músicos profesionales, de los cuales algunos han sido integrantes de Los Mokuanes, el Mariachi Norteño, Silver Star, La Familia Hitson, Los Gatos Bravos, Progreso Band, Orquesta Regis y Mariachis de la República de Honduras.
Don Marcos es padre de 18 hijos y es un experto en el manejo de trompetas, saxofón, trombones, batería, guitarra, acordeón, dulzaina y violín. “Con estos instrumentos conquisté a varias novias y con un mismo sombrero cobijé varias cabezas, a todos mis hijos los preparé para servir a la patria”, dice.