Luis Felipe Palacios [email protected]
El Jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión McDonough, admitió por primera vez ayer que existe “preocupación” entre los militares nicaragüenses que partirán próximamente a Irak, por la resistencia mostrada por el pueblo iraquí en contra de los países que integran la fuerza de ocupación.
“Obviamente existe preocupación por la incidencia de la resistencia que hay contra la fuerza de ocupación en Irak”, asintió el general Carrión, tras participar en una ceremonia especial junto al Campeón Mundial de boxeo, Ricardo Mayorga.
El jefe militar manifestó que recientemente se reunió con altas autoridades del Ejército español, en aras de “esclarecer y apoyar todas las informaciones pertinentes al desarrollo de la misión humanitaria” que realizarán en Irak, y aseguró que, a pesar de los riesgos en Oriente Medio, se escogió “un sector un poco más tranquilo”.
“Vamos a buscar no tener un elemento que ponga en riesgo la vida de los militares nicaragüenses, sin embargo vamos conscientes de que hay riesgo para los militares nicaragüenses”, reiteró.
Añadió, sin embargo, que la “Fuerza de Tarea de Ayuda Humanitaria”, como se denominó al contingente militar nicaragüense, no oculta ni pretende no trabajar por las misiones que el país y la Constitución les demande.
El Parlamento nicaragüense aprobó a inicios de este mes el envío de expertos en operaciones de desminado, personal médico y miembros de la Fuerza Especial del Ejército de Nicaragua, para brindar ayuda humanitaria a Irak, conforme a una petición del Ejecutivo.
SOLDADOS CON INTERROGANTES
Al preguntársele al jefe del Ejército si un eventual aumento de la tensión en Irak puede modificar la salida de los 115 soldados nicaragüenses, el general Carrión respondió: “El decreto mismo contempla que, ante un conflicto mayor de la estabilización actual que hay en Irak, nuestras fuerzas serían replegadas a un punto más seguro y esperaríamos las decisiones del gobierno”.
Aseguró que los militares nicaragüenses no rehuyen a ninguna misión “por el país o por la comunidad internacional”, aunque existan riesgos.
El general Carrión manifestó, además, que el contingente militar que partirá a Irak tiene prácticamente una interrogante, “que es el valor de la compensación económica”, es decir el estipendio, seguro de vida y seguro médico para los soldados.
“Estamos esperando esas informaciones para que ellos (los militares) puedan finiquitar con sus familiares cómo van a dejar su salario”, sostuvo Carrión, quien informó que existe una tabla salarial teórica, que se negó a detallar.
En otro orden, Carrión descartó una posible tensión en el caribe nicaragüense, a raíz de la reciente decisión de Colombia, de querer desconocer la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
SALIDA DE TROPAS
De acuerdo a los planes del Ejército de Nicaragua, el traslado de la Fuerza de Tarea que viajará a Irak, tiene previsto salir hacia Madrid el próximo 10 de agosto, donde se realizará una semana de entrenamiento, comprendida entre el 11 y el 16 de agosto de este año.
El 17 de agosto, salen de España hacia Kuwait, donde se prevé un período de equipamiento, aclimatación y entrenamiento que se extenderá hasta el primero de septiembre, fecha en que se trasladarán hacia Irak para su instalación, organización y preparación en el campamento.
El mayor Álvaro Ibarra, vocero del Ejército, señaló que es posible que esta ruta de viaje cambie si se decide que la salida de todos los militares centroamericanos se haga en conjunto, la que en este caso se haría de la base de Soto Cano, ubicada en Honduras.
NO ELIMINARÁN SAM-7
El general Javier Carrión dio a conocer que el acuerdo de limitación y control de armamento propuesto por el presidente Enrique Bolaños a los países del istmo, no contempla eliminar los SAM-7 del Ejército de Nicaragua, sino que el documento busca otorgar una “moratoria” para las armas ofensivas que existen en la región centroamericana.