John LeicesterAP
FRANCIA.- Lance Armstrong sacó ayer la casta de todo un campeón, reponiéndose de una caída, para aniquilar a sus rivales en un dramático ascenso en la 15 etapa del Tour de Francia que lo deja a las puertas de un quinto título consecutivo.
Tras dos semanas de vicisitudes en el Tour del Centenario, el estadounidense se adjudicó la etapa de 159.5 kilómetros entre Bagneres de Bigorre y Luz Ardiden.
El triunfo en Luz Ardiden, en las cumbres de los Pirineos, incrementa significativamente las posibilidades de Armstrong de emular el récord histórico del español Miguel Indurain, el único que ha ganado cinco veces en fila el Tour.
Armstrong cruzó la meta con una ventaja de 40 segundos sobre el alemán Jan Ullrich, su archirrival e inmediato perseguidor, a quien dejó atrás en el ascenso al alto.
La victoria fue la primera de Armstrong en el actual Tour y le permite seguir con la posesión de la casaca amarilla de líder con cinco etapas por correr.
El kazajo Alexandre Vinokourov, quien se había acercado peligrosamente a 18 segundos detrás de Armstrong, quedó muy rezagado, a 2 minutos y 7 segundos atrás.
Armstrong ganó pese a sufrir una caída cuanto apenas había cumplido el cuarto kilómetro del ascenso a Luz Ardiden. Se raspó el codo izquierdo y manchó la casaca. Pero se incorporó, subió a la bicicleta y siguió pedaleando.
Ullrich, campeón del Tour en 1997, quedó a 1 minuto y 7 segundos atrás en la clasificación general, llegando a la meta casi sin fuerzas. Había empezado a 15 segundos de Armstrong.
Con Vinokourov muy lejos, a 2 minutos y 45 segundos en la general, el Tour es ahora en un mano a mano entre Armstrong y Ullrich antes del final en París el domingo.