Después de varias semanas de alimentarse por medio de sondas, la niña Katia González, quien tiene alojada una moneda en su esófago, pudo ingerir un poco de jugo de manera normal.

Ensanchan esófago de niña que se tragó un córdoba

La pequeña Katia, pudo ingerir líquidos luego de varias semanas de ayuno obligado Roberto Pérez Solís [email protected] Una leve sonrisa dibujó el rostro de la pequeña Katia González Pineda ayer por la mañana. Después de varias semanas de no ingerir ningún tipo de alimentos sólidos ni líquidos, pudo saborear un jugo de manzana. La niña, […]

  • La pequeña Katia, pudo ingerir líquidos luego de varias semanas de ayuno obligado

Roberto Pérez Solís [email protected]

Una leve sonrisa dibujó el rostro de la pequeña Katia González Pineda ayer por la mañana. Después de varias semanas de no ingerir ningún tipo de alimentos sólidos ni líquidos, pudo saborear un jugo de manzana.

La niña, de cuatro años, vino desde Bluefields para ser internada en el Hospital Infantil La Mascota por haberse tragado una moneda de un córdoba, mientras jugaba con otros compañeritos.

“Se logró hacer una endoscopia para ver cómo estaba la situación y se encontró que tenía una gran inflamación a nivel del área del esófago por la moneda. Esto hizo que el orificio del esófago se volviera muy pequeño por lo que era difícil alimentarse”, indicó el doctor Milton Mejía.

Según el médico, luego de conocer la situación de la menor sólo tenían dos opciones: retirar la moneda o encontrar una manera que le permitiera ingerir alimentos.

ENSANCHAN ESÓFAGO

Se escogió la segunda opción y para lograr con éxito la meta propuesta necesitaron la ayuda del gastroenterólogo Leonel Lacayo, médico nicaragüense con más de diez años de practicar su profesión en los Estados Unidos.

Con ayuda de un equipo especial, lograron practicarle a la pequeña una nueva endoscopia y al mismo tiempo, ensancharon el esófago de Katia.

“Luego de sacar el endoscopio, dejamos un cable delgado como guía en el estómago y después usé unos dilatadores. Comencé ensanchando el esófago con un dilatador de ocho milímetros de diámetro y subí hasta once. El diámetro normal del esófago es de 14 milímetros, por eso es que la niña que antes no podía tomar agua, ahora toma jugo y leche”, indicó Lacayo.

MADRE CONTENTA

Rafaela Zeledón, madre de la menor, dice estar agradecida con el trabajo de los doctores. “Antes sólo lloraba (la niña), no podía comer, me pedía agua y a veces no podía tragar. Pero ahora ella ha cambiado, después que bebió el jugo me pedía más”, dijo la señora sin ocultar su satisfacción.

Según los médicos, en unas dos semanas la menor podrá ingerir alimentos sólidos por lo que no descartan que a inicios del próximo mes ambas regresen nuevamente a Bluefields.

NIÑA SE QUEDARÁ CON LA MONEDA

El doctor Leonel Lacayo dijo que por el momento no extraerán la moneda a la niña, ya que ésta puede vivir con este objeto en su cuerpo. “El cuerpo lo que hace con un objeto extraño es encapsularlo, cubrirlo con piel. Si está encapsulada (la moneda) que se quede encapsulada, lo importante es que la niña pueda tragar sólido en una semana y vuelva a recuperar su peso”.

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