- Reiteran rechazo a propuesta
del gobierno y sector privado
Mariela Fernández [email protected]
El Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) estableció que el salario mínimo de los trabajadores no puede fijarse en menos de 1,500 córdobas mensuales, de ser así se retirarán de la mesa de negociación.
“Si el gobierno y la empresa privada no aceptan nuestra propuesta, tendrán que establecer el nuevo salario por decreto, pero a nosotros que no nos embarren en sus artimañas, no vamos a firmar una propuesta menor a esa”, expresó Gustavo Porras, Secretario General del FNT.
De acuerdo a Porras, el gobierno ha demostrado una inflexibilidad, “y tienen mala fe al decir que la propuesta del sector privado es de 7.5 por ciento, cuando la realidad es que en su mayoría proponen un aumento del 2.3 y 4 por ciento nada más, lo que únicamente da una cobertura del 14 por ciento de la canasta básica”.
Versión que desmintió Anastasio Somarriba, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), “en un inicio ofrecimos el tres por ciento pero la propuesta actual contempla un incremento del 4.5 por ciento en la mayoría de los sectores y un 7.5 para dos sectores”.
Según Somarriba la propuesta del Cosep está basada en la realidad económica del país, “si accediéramos a lo que ellos (FNT) dicen, se tendría que correr a un sinnúmero de empleados para cumplir, además que muchos negocios quebrarían, nos estamos ajustando a la realidad del país”.
Somarriba tildó de populista la propuesta del FNT, que pide entre un 25 y un 49 por ciento de incremento al salario mínimo para cubrir un 50 por ciento de la canasta básica, lo que a juicio del empresario “es imposible”.
DISPARIDAD ECONÓMICA
De acuerdo a Porras, cuando se hacen propuestas de salario mínimo, lo que se está planteando es trasladar recursos de los sectores más pudientes a los sectores con menos ingresos. “Ésta es una lucha contra un sector empresarial miserable, casi esclavista”.
Señaló que en Nicaragua un 40 por ciento de la población únicamente tiene acceso al 4.5 por ciento de todo el ingreso en el país, un 20 por ciento accede a menos del 0.38 por ciento, mientras que otro 20 por ciento acapara el 67.4 por ciento de todos los ingresos del país, lo que a su juicio impide que se haga justicia con los salarios de los trabajadores.