AP
BAGDAD.- Por primera vez desde el fin oficial de la guerra, el 1 de mayo, un misil fue disparado contra un avión de transporte militar estadounidense cuando aterrizaba en el aeropuerto de Bagdad, el miércoles, pero erró su blanco, informó un portavoz militar.
Un ataque con granadas mató a un soldado norteamericano en Irak y elevó a 147 el total de bajas en combate de Estados Unidos, igualando el total de los caídos en la Guerra del Golfo de 1991.
El misil fue disparado contra el avión C-130 a las 8:45 de la mañana en el Aeropuerto Internacional de Bagdad, dijo el portavoz Giovanni Llorente Se negó a dar detalles sobre si la aeronave llevaba pasajeros o carga o ambos.
En ese aeropuerto están acantonados unos 10,000 soldados estadounidenses, y desde allí se transportan suministros y soldados a la capital.
En otro incidente, un soldado puertorriqueño murió y otros dos resultaron heridos al estallar un explosivo al paso de una caravana de vehículos militares en una carretera al oeste de Bagdad, dijeron efectivos militares en el sitio del incidente.
El soldado es el trigésimo tercero en morir en acciones hostiles desde que el presidente George W. Bush anunció el primero de mayo el fin de los operativos de combate.
El soldado, que no fue identificado públicamente porque su familia aún no había sido notificada, es el cuarto puertorriqueño que muere en Irak. Era oriundo de Caguas, un suburbio de San Juan, dijo en la isla el secretario de Estado, Ferdinand Mercado.
El soldado cayó en uno de varios ataques lanzados el miércoles contra tropas estadounidenses.
La explosión en Abu Ghraib ocurrió alrededor de las 9.00 de la mañana cuando una caravana integrada por 20 vehículos del ejército pasaba cerca de un destrozado camión que había sido abandonado en la carretera, dijo el soldado José Colón a The Associated Press.
La víctima murió al ser despedida del vehículo por la explosión de una granada propulsada por cohete que dio de lleno en uno de los costados, agregó Colón. En un principio, los militares creyeron que se trató de una bomba accionada por control remoto.
Los soldados de la unidad eran reservistas de una unidad de abastecimientos con sede en la base naval Roosevelt Roads de Puerto Rico.
El sargento Diego Báez contó que viajaba en el vehículo que sostuvo mayores daños, aunque logró escapar ileso, mientras sollozaba al hablar del soldado muerto.
“La noche pasada dormíamos el uno junto al otro. Era mi mejor amigo”, contó Báez.
MÁS ATAQUES
En otro ataque en que murió un niño iraquí, el atacante lanzó una granada contra un vehículo militar estadounidense que vigilaba un banco en el barrio capitalino de al-Mansour, en el oeste de Bagdad. Un soldado resultó herido y fue llevado al hospital junto con cuatro transeúntes iraquíes, dijo el mayor Kevin West, del Cuarto Batallón, Primera Brigada de artillería de campaña.
“Están matando a más iraquíes que a norteamericanos”, agregó West.
También el miércoles, al sur de Bagdad, testigos dijeron haber escuchado una gran explosión y un periodista de The Associated Press vio un vehículo militar “Humvee” incendiado a un costado del camino. Ameer Jabar, un estudiante de 22 años de edad, dijo que ambulancias del ejército habían recogido al menos a tres soldados heridos.
Hubo al menos otros dos ataques de los que se informó en Bagdad, pero el ejército no pudo proporcionar detalles.
También el miércoles, un infante de la Marina murió en la ciudad de Hilla, al sur de Irak, cuando cayó de un edificio que estaba custodiando. El soldado fue llevado rápidamente a un hospital, pero falleció como resultado de las heridas recibidas.
ES GUERRA DE GUERRILLAS
Los combatientes antiestadounidenses en Irak se han organizado cada vez mejor y están llevando a cabo “una campaña clásica de guerrilla en nuestra contra”, señaló el miércoles un comandante estadounidense.
Los grupos terroristas también están reviviendo, y algunos soldados estadounidenses probablemente tendrán que soportar estancias de un año para afrontar esas amenazas, agregó el general John Abizaid.
El comandante señaló que los agresores tienen una mejor organización, tácticas y financiamiento, y sugirió que los soldados estadounidenses podrían enfrentar estancias de una duración pocas veces vistas desde la Guerra de Vietnam.
Sin embargo, prometió que los soldados de la unidad del Ejército con más tiempo de servicio en Irak, la Tercera División de Infantería, podrían regresar a casa a finales de septiembre. A otros soldados estadounidenses se les darán fechas de regreso a casa más firmes posteriormente.
“Es muy, muy importante que todos nosotros podamos asegurarnos que nuestros soldados, marinos, pilotos e infantes de Marina sepan cuándo van a volver a casa”, dijo Abizaid en una conferencia de prensa en el Pentágono.
Sin embargo, aunque los atentados contra las fuerzas estadounidenses se han vuelto más sofisticados, no son nada que los mismos soldados norteamericanos no puedan controlar, expresó Abizaid.
ASESINAN A ALCALDE
Un alcalde iraquí que respaldaba las fuerzas de ocupación estadounidenses fue asesinado junto con uno de sus nueve hijos el miércoles, informaron los militares norteamericanos. Mohammed Nayil al-Jurayfi, alcalde de Hadita, en el oeste de Irak, fue asesinado, dijo un portavoz. No dio detalles, pero el canal árabe Al Yazira dijo que su automóvil fue acribillado por atacantes no identificados cuando atravesaba en su auto la ciudad. Le acusaban de colaborar con las fuerzas de ocupación, dijo la emisora.