Karina María Peña.
Maldita seas siempre llegas sin corazón,
a arrebatar lo que no es tuyo,
dejándonos llenos de dolor y sufrimiento,
ojalá y no existiera maldita eres,
¿Es que acaso no entiendes lo que es el dolor?
Te odio por aquel recuerdo horrible que me dejaste,
el 15 de agosto al llevarte a mi padre,
al sentir el frío horrible de la noche,
a escuchar los llantos y ver caer mis lágrimas
y las de mis hermanos y madre,
y ver cómo mi padre dejó de respirar.
Te odio, maldita seas mil veces maldita,
acaso no tienes sentimientos o que,
no ves que haces daño.
Al verte no puedo hacer nada contra ti
ojalá y sintieras el dolor que la gente siente,
cuando te das un paseo por ahí.
Yo lo único que puedo hacer es resignarme
que existe tu maldita sombra.