¿Pierde peso y lo recupera?

Por varios años Lorena ha bajado de peso a través de dietas, pero a las pocas semanas o meses, recuperaba lo perdido. La historia de Lorena es común y existen medidas para romper con ese ciclo de subir y bajar de peso, el cual le causa mucho daño al metabolismo Carbohidratos procesados:Los carbohidratos procesados (pan […]

  • Por varios años Lorena ha bajado de peso a través de dietas, pero a las pocas semanas o meses, recuperaba lo perdido. La historia de Lorena es común y existen medidas para romper con ese ciclo de subir y bajar de peso, el cual le causa mucho daño al metabolismo

Carbohidratos procesados:
Los carbohidratos procesados (pan blanco, repostería, postres, arroz blanco, tortillas, dulces, donas, etc.), son el mayor problema de la dieta de la alimentación de las latinas.

Los carbohidratos procesados se absorben rápidamente y son convertidos en el torrente sanguíneo a “glucosa” (azúcar). Esta elevación en los niveles de glicemia (azúcar), produce la liberación de la hormona Insulina del páncreas (para disminuirlos). Esta es una respuesta natural del cuerpo a esta elevación del azúcar.

Sin embargo, como esa glucosa no se gasta como energía de inmediato, se deposita en las células, en su mayor parte en forma de “grasa”, que nos hace ganar peso. Y esto no es todo, la disminución abrupta de estos niveles de glucosa que produce la insulina, produce síntomas de “hipoglicemia”, entre ellos, el deseo de comer de nuevo.

¿Cómo puede quebrar este ciclo? Empezando el día con un desayuno balanceado, que incluya proteínas, como por ejemplo, pollo bajo en grasa, huevos, o frijoles (que no sean refritos) y si le gusta el cereal, que sea cereal de grano integral (no se deje engañar por algunos cereales de granola, que tienen enormes cantidades de grasa). Los alimentos enteros (no procesados), se absorben más lentamente en el torrente sanguíneo, y no produce la elevación y disminución abrupta de los niveles de glicemia, que sucede con los carbohidratos procesados. Básicamente, le ayudarán a estar sin hambre por más horas, entre cada tiempo de comida.

Frituras:

A las latinas nos encanta la comida con grasa. Como la carne frita, tacos, queso frito, y una infinidad de platillos que se cocinan “literalmente” consumidos en la grasa. Y no importa si el aceite que utiliza es de oliva (que es bueno para la salud si se utiliza en su forma natural en las ensaladas u otros platillos). Al “freír” los alimentos, la elevación de la temperatura en el aceite, produce una degeneración química y un subproducto llamado “ácidos trans”, que son sumamente dañinos para la salud. Así que con las frituras, no sólo obtenemos una enorme cantidad de calorías, sino el “bono” de tóxicos, que se han asociado a muchas enfermedades, incluyendo el cáncer.

Productos bajos en grasa o sin grasa:

Muchas latinas se dejan “engañar”, al leer las etiquetas de algunos productos, que dicen que son bajos en grasa o sin grasa, y se sientan a ver televisión y se comen la caja completa de galletas, sin saber, que la grasa es sustituida en estos productos con “azúcar” (de alguna manera hay que darles sabor).

Sedentarismo:

La masa muscular se desarrolla con el ejercicio (aunque no la veas) y este tejido, aumenta la tasa metabólica, quema grasa y consume energía.

Dietas bajas en calorías:

La mayoría de las dietas en el mercado, son bajas en calorías y producen una disminución de la tasa metabólica. Nuestro cuerpo no sabe que tenemos un refrigerador lleno de comida, y al sentir hambre, disminuye el metabolismo, como respuesta natural y fisiológica de “ahorro” de energía. Literalmente, muchas mujeres que han estado en este ciclo de aumento y disminución de peso, son unas “máquinas de guardar” grasa, sin saberlo.

Especialista en salud femenina.  

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