América Central se une contra Guatemala

Manuel F. Ayau Cordón*

Roman, Times, serif»>
América Central se une contra Guatemala


Manuel F. Ayau Cordón*




CIUDAD DE GUATEMALA (AIPE)- Guatemala va en la dirección correcta. América Central avanza en la dirección equivocada. Por eso es positivo que no se ha firmado el tratado de libre comercio centroamericano. El error quedaría plasmado en un inflexible tratado.

El tema fundamental, que a veces parece haberse convertido en irrelevante, es: ¿para qué es el comercio? El comercio sirve para poner al alcance de la gente bienes y servicios que le producen bienestar. De lo contrario no pasaría de ser un ejercicio deportivo, un entretenimiento.

Consumir, disfrutar cada vez de más satisfacciones materiales y espirituales es en lo que consiste el progreso, el desarrollo. Lo demás —producir, transportar, trabajar, mercadear, etc.— son medios. No se produce para llenar bodegas y por ello toda la producción está enfocada al consumidor. El productor que no ha aprendido eso, fracasa.

Afortunadamente para los consumidores, los productores, aunque no les guste, tienen que competir con otros para lograr que les compren. Eso conduce a utilizar toda la inteligencia, inventiva e iniciativa que Dios ha dado al hombre para el bienestar de sus semejantes.

Otro punto que pasa desapercibido en esas conferencias “de altísimo nivel” es que los países no comercian sino que lo hacen solamente las personas, de carne y hueso. Cuando su esposa escoge un Nissan en vez de un Ford, ¿qué pasa?: El concesionario Nissan pide otro auto a Japón para reponer su inventario. El encargado de exportación en Japón manda otro y pide a la fábrica que ensamble otro. Está claro que fue su señora, y no el país, quien importó.

Consideraciones elementales pasan inadvertidas entre los doctos de la materia que hacen tratados y mantienen pobres a sus pueblos, porque los tratados son más para impedir (negociando listas de excepciones) que para liberar y beneficiar a la gente, porque liberar el comercio es un acto soberano, unilateral, que no depende de las acciones de otros países. Por supuesto, es mejor que sí correspondan y si para inducirlos hay que negociar, pues está bien negociar, pero no al grado que si las negociaciones no tienen éxito, se le impida un mayor bienestar a nuestra propia gente.

Juzgue usted lo que declara el director del Consejo Empresarial Costarricense, Marco Vinicio Ruiz: “Guatemala ha cometido una torpeza… al entregar (sic) productos importantes al libre comercio con USA sin pedir nada a cambio”, y comenta que le costará millones de dólares a los productores de la región. ¿Y a los consumidores? Ellos se ahorrarán esos millones de dólares.

Lo que ha dicho el industrial costarricense, en buen castellano, aunque él no esté consciente de ello, es lo siguiente: “Si el gobierno no impide a la gente adquirir cosas mejores y más baratas que compiten con las nuestras, vamos a quebrar”. ¡Imagínese la desfachatez de pretender que sacrifiquemos a nuestra gente para beneficio de su negocio!

Lamentablemente, existe un problema casi irresoluble: La economía es tan distinta a los negocios que hasta las mismas palabras tienen distinto significado en cada campo. La mayoría de los empresarios no saben mucho de economía, pero como tienen éxito en los negocios, creen que sí saben. Por ello caen en la falacia común de creer que producir es un fin en sí y no un medio para obtener satisfacciones de consumo; que exportar es sólo el medio para poder importar, (¿acaso si se prohibieran las importaciones no quebrarían los exportadores?); actúan como que si lo deseable es exportar, mientras que importar es indeseable; que si alguien tiene desventaja competitiva en todo, por ello no tendrá ventaja comparativa. Esta última falacia es tan común como difícil de explicar, pues es contra intuitiva y como “saben mucho”, ni se dan la oportunidad de aprender la realidad de las cosas.

* El autor es empresario guatemalteco, fundador de la Universidad Francisco Marroquín, ex presidente de la Sociedad Mont Pelerin.
© www.aipenet.com

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí