Nota del Editor

Sin dudas que Unión Fenosa cobra directamente por la energía no registrada a quienes, según ella, “de manera fraudulenta evitan el registro real de su consumo o hurtan de manera directa electricidad de las redes de distribución”. En el editorial mencionado dijimos que eso es correcto que se haga, pero que lo malo es que […]

Sin dudas que Unión Fenosa cobra directamente por la energía no registrada a quienes, según ella, “de manera fraudulenta evitan el registro real de su consumo o hurtan de manera directa electricidad de las redes de distribución”. En el editorial mencionado dijimos que eso es correcto que se haga, pero que lo malo es que se cobre indirectamente esa energía no registrada a los usuarios que pagan cumplidamente sus facturas, como se deduce del desmesurado aumento en los recibos, hasta un150 por ciento, más o menos, desde que Fenosa se hizo cargo del servicio, siendo que los incrementos autorizados por el INE sólo fueron dos, uno de ocho y otro de dos por ciento.

En cuanto a que fue turbia la privatización de la distribución eléctrica, el Diccionario de la Real Academia Española contempla cinco definiciones de turbio, una de las cuales, la de “confuso, poco claro”, es la que empleamos, tomando en cuenta que ni Unión Fenosa ni el Gobierno han querido dar a conocer públicamente el contrato de privatización, para conocer bajo qué condiciones fue que la empresa española obtuvo la concesión, y considerando que se dio bajo el gobierno calificado como el más corrupto de la historia de Nicaragua.

Mientras ese contrato no sea conocido públicamente, sólo el acuerdo marco que no dice mayor cosa, seguiremos creyendo que fue turbia la privatización de la distribución de la energía eléctrica.

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