Dr. René Palacio
El diputado al Parlacen, César Augusto Díaz Flores, de nacionalidad hondureña cometió un delito por el que en Estados Unidos de América le impondrían cadena perpetua, como mínimo. Aquí un especialista en derecho penal dice que las autoridades nicaragüenses no debían detenerlo ni revisar sus pertenencias, por la inmunidad que ostenta. Qué bochorno, como decía el difunto Sucre Frech. Si ese parlacenista por su inmunidad puede hacer cualquier cosa entonces el Código Procesal Penal no sirve para nada.
Aplaudo la acción policial de las autoridades rivenses pues cogieron a un pez gordo. Los diputados deberían aprender y corregir las leyes que están distorsionadas, para que la nación enrumbe por senderos seguros y estables.
Odontólogo salubrista