- En las comunidades indígenas, las lluvias generadas por las ondas tropicales No. 13 y 14, desataron un brote diarreico
- También se han perdido los
cultivos como consecuencia del
desbordamiento de los caudalosos ríos que circundan las comunidades
Walter Treminio Urbina/[email protected]
BILWI.- Los niños Luis Gravis y Enfrían Rugama, de tres y cuatro años, respectivamente, ambos originarios de la comunidad de Isnawas, murieron el pasado lunes, a consecuencia de una fuerte diarrea acompañada de problemas respiratorios, como producto de los aguas contaminadas que están ingiriendo los comunitarios que habitan en la ribera de los ríos.
Los fuertes aguaceros caídos en los últimos diez días, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, ha provocado que los ríos Prinzapolka, Bambana, Kukalaya, Nipko, Río Coco y el Wawa se salgan de su cauce normal, provocando inundaciones y daños en la parte agrícola.
ACTIVAN COMITÉ
El capitán José David López, jefe del Defensa Civil, en la región informó a LA PRENSA que “todos los comité municipales de Rosita, Siuna, Bonanza, Waspam, Prinzapolka y ahora Puerto Cabezas, están siendo activados para estar preparados por cualquier emergencia que se pueda presentar”, afirmó.
El jefe de la Defensa Civil resintió que el Gobierno Central tenga cortada la ayuda para estas necesidades, por lo que se dificultará dar respuesta a las personas afectadas, “no contamos con ningún recurso, nos han dicho que no hay fondos, pero necesitamos urgentemente dar respuesta a las 75 familias de Prinzapolka que perdieron todos sus cultivos”, precisó López.
Ayer, en horas de la mañana se conformó el comité municipal de Puerto Cabezas y comisiones de apoyo, integradas por los diferentes delegados de las instituciones con el fin de apoyar esta emergencia.
MAS DE DOS MIL MANZANAS PERDIDAS
Los registros preliminares de la Defensa Civil indican que por el desbordamiento de los ríos, se han perdido más de dos mil manzanas de cultivos, entre maíz, arroz, yuca, plátano, malanga y banano. Las comunidades más afectadas son: Layasiksa, Kukalaya, Wountha, Halover, Isnawas y Prinsubila.
PLAN DE EMERGENCIA
A pesar que las autoridades del Ministerio de Salud, en la RAAN no cuentan con el suficiente medicamento para contrarrestar una emergencia, han elaborado un plan para hacerle frente a una eventualidad de gran magnitud.
“Contamos con lo mínimo, tenemos un personal médico calificado y se están haciendo gestiones con las autoridades de la región y nivel central para complementar el medicamento adecuado para combatir las enfermedades más comunes que brotan a raíz de las lluvias”, indicó el Dr. Irving López, subdirector del Policlínico de la Salud.
El médico advirtió que la diarrea y los problemas respiratorios que se han presentando en las comunidades no se pueden evitar: “Los comunitarios están tomando el agua sucia que recogen del techado, no toman las medidas necesarias y el resultado es el brote de diarrea”, lamentó López.
Ante las epidemias desatadas por el fenómeno lluvioso, las autoridades de la RAAN, iniciaron una campaña preventiva, a través de diferentes medios de comunicación, para que las personas afectadas tomen las recomendaciones debidas y poder controlar las enfermedades.