Crítica

Jacinto Rodríguez En muchas ciudades del mundo existen zonas donde se concentran casinos, “night clubs”, salones de “masajes”, burdeles y otros focos de comercio sexual. En Nicaragua estos lugares captan una clientela de los estratos más pudientes de la sociedad, así como extranjeros. Empresarios, ejecutivos, jóvenes adinerados y hasta políticos son asiduos clientes de dichos […]

Jacinto Rodríguez

En muchas ciudades del mundo existen zonas donde se concentran casinos, “night clubs”, salones de “masajes”, burdeles y otros focos de comercio sexual. En Nicaragua estos lugares captan una clientela de los estratos más pudientes de la sociedad, así como extranjeros. Empresarios, ejecutivos, jóvenes adinerados y hasta políticos son asiduos clientes de dichos establecimientos. Esta situación es un síntoma del deterioro moral que carcome nuestra sociedad y destruye hogares.

Más perturbador es que un periódico de prestigio que dice fundamentarse en valores católicos cristianos, como es LA PRENSA, publique artículos como el del sábado 10 de agosto de 2002, en la sección de eventos empresariales (“Club Hollywood celebra su segundo aniversario”), que elogia los “shows” del mencionado centro y recalca que los asistentes a la celebración pasaron “una noche inolvidable”.

LA PRENSA, como el formador de opinión pública más influyente en Nicaragua, debe aclarar su posición sobre dicho tema. Sólo posiciones de claridad moral, como las asumidas durante la lucha contra la corrupción de la administración arnoldista, tan valientemente denunciada en su Diario, pueden generar conciencia sobre los efectos nocivos que aquellos negocios causan a la sociedad.  

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