- Secretario de Estado norteamericano Colin Powell exhorta a terminar con “ciclo de violencia”
Reuters
PAUL GEITNER.- El administrador estadounidense de Irak prometió que el país será un “lugar dinámico y vibrante para hacer negocios’’, pero un empresario iraquí dijo que eso ser imposible hasta que no mejore la seguridad, señalando uno de los puntos principales de la reunión del Foro Mundial.
Poner fin a la violencia dominó también las discusiones sobre el otro tema que la “cumbre especial de reconciliación’’ busca tratar: El conflicto palestino-israelí, que se desarrolla al otro lado del Mar Muerto.
El secretario de Estado norteamericano Colin Powell y representantes de otros autores del plan de paz para Medio Oriente _ como la Unión Europea, las Naciones Unidas y Rusia_ se reunieron por más de una hora antes de emitir un comunicado exhortando a terminar con el “ciclo de violencia’’.
“Tenemos que continuar con esto’’, dijo Powell durante una conferencia de prensa poco después con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien desestimó las aseveraciones de que no había esperanzas.
“Es importante que se hagan escuchar las voces de la gente cuando ocurren cosas que pensamos que deben ser corregidas. El hecho de que eso no ocurra ahora no significa que sea algo irrelevante y nadie deba hablar al respecto’’, dijo Annan.
Previamente, Powell se sumó a cientos de sudorosos dirigentes empresariales, políticos y sociales en una tienda de campaña en el desierto, para escuchar un discurso de L. Paul Bremer, el administrador civil para Irak.
Pero aunque el discurso de Bremer sobre bajos impuestos, libre comercio e inversión fue bien recibido, el más caluroso aplauso fue para el comerciante iraquí Mizhir al-Delimi, quien al tomar el micrófono, se disculpó por su imperfecto inglés y exigió ley y orden para su país, preferiblemente impuestos por árabes.
“Gracias por deponer a Saddam Hussein’’, dijo al-Delimi. Ahora, “traigan seguridad. Retírense de los pueblos, traigan a la Liga Arabe’’.
Bremer respondió que la seguridad era su prioridad, culpando de la continua violencia política y actos de sabotaje a “una muy pequeña minoría que trata todavía de combatirnos’’.