Fotografías y textos de Germán [email protected]
Si algún viajero o turista visita Puerto Cabezas, y quiere conocer o viajar a Sandy Bay Norte, un taxi, por diez córdobas lo lleva de cualquier punto de la ciudad al barrio El Muelle, donde se ubica “La Bocanita”, lugar de donde zarpan las embarcaciones, que por ciento veinte córdobas lo trasladan hasta esas bellas comunidades. Tendrá que esperar a que se complete el cupo de la pequeña embarcación o paga un viaje expreso que le cuesta 3 mil córdobas.
Para proteger su equipaje del agua, es recomendable guardarlo previamente en bolsas de plástico, al montarse a la panga se le recomienda llevar en primer lugar su chaleco salva vida, gorra, camisa manga larga, usar gafas oscuras, frotarse protector solar y llevar un traje seco para cambiarse, aunque el sol y la brisa del lugar se encargarán de secarlo en muy corto tiempo. Pero las cosas cambian en etapa de invierno porque en vez de los rayos del sol que caen, se viaja acompañado de fuertes aguaceros, lo que pone más riesgoso el viaje.
En el trayecto se encuentran barcos pesqueros que se perfilan en el horizonte, con sus redes abiertas en forma de ten-
táculos para extraer el producto del fondo del mar, lo mismo el miskito de la zona colocando los chinchorros para pescar, usando cayucos pequeños y botes más grandes (Duri-Tara que en español significa Cayuco Grande) que con sus velas coloridas le sirven para aprovechar el viento y trasladarse de un lugar a otro.
Sobre el litoral, pasará por las comunidades de Tuapí, Awas Tara, Krukira y Prahta, que son lugares donde se practica la pesca artesanal. Antes de llegar al primer pueblo indígena de Sandy Bay, el panguero se las ingenia, maniobrando con su panga la peligrosa barra, que se forma con la unión del mar y las corrientes del río Unglid, (brazo del río Coco), donde las aves que revolotean se confunden con el bosque de manglares y una que otra pequeña embarcación navegado por mujeres que ejercen el sagrado derecho al trabajo en el rubro de la pesca.
Cuando se acerca a tierra firme la primera comunidad que sale al encuentro es Lidaukura, y desde allí se llega al resto de lugares ya sea en bote, pangas, en bicicletas y caminando, como una curiosidad la diez comunidades que conforman Sandy Bay Norte están entrelazadas por cortos caminos.
Estos bellos pueblos de origen miskitos, se caracterizan por una urbanización desordenada pero salpicada de portentosas casas que le dan al lugar un maquillaje de ensueño y que sobresalen de las construcciones existentes en el resto de la Región Autónoma del Atlántico Norte.
No hay calles ni andenes, sino caminitos cubiertos de grama que brotan de manera natural, con algunos árboles frutales como el coco y el mango, cuyo producto colorea los predios y dan sombra a los comunitarios que laboriosamente preparan las nasas (cajas de reglas en forma cúbica) que sirven como trampas para la captura de la langosta en el fondo del mar, preciada en el mercado internacional.
Las diez comunidades que conforman el Distrito de Sandy Bay Norte están ubicadas 40 millas (64 Km.) al noreste de Bilwí, y sus nombres son de origen miskito y sumo: Lidaukura (Asedor de Agua), Nina Yaris ( Nombre Largo), Rawa Watla (Casa de Loras), Kahka (su nombre va relacionado a un tipo de coco), Tasba Raya (Tierra Nueva), Tawa Sakia (Pelo Raro), Uskira (nombre de un Ave), Awas Siaris (Pino Largo), Kuskira (palabra relacionada, al primer visitante descubridor de la comunidad) y Kistawas (su significado es en sumo). Esta corta pero interesante travesía los lleva a conocer el embrujo de las bellezas de estos pueblos indígenas, donde se sentirá en comunión con la naturaleza.