Jehú Hernández Sandoval [email protected]
Léster Hilario García López, de 17 años, quien recibiera un disparo en el abdomen el 25 de mayo, según sus familiares propinado por el policía Miguel Alberto Vega Guido, miembro de la Brigada Especial, se rindió a la muerte el jueves de esta semana.
Según su padre, Felipe Ramón López, el policía le realizó un disparo en el abdomen por presuntas rencillas personales, perforándole el duodeno, el hígado, el páncreas y la arteria cava, que lo mantuvo en estado crítico en cuidados intensivos del Hospital Alemán-Nicaragüense, inicialmente, y del “Lenín Fonseca”, donde falleció.
Narró que como ninguna autoridad se presentó a conocer del caso, se dio a la tarea de grabar las palabras de su hijo convaleciente, para ser presentadas a las autoridades que realicen las investigaciones.
El ahora occiso, declara: “Yo le dije: no me estés ofendiendo. Entonces él me dice: Perro, ¿querés que te pegue un balazo?.. Entonces me disparó y me iba a dar en la cabeza, y si no hubiera sido por unas personas que se metieron, me hubiera matado… ya me había sentenciado dos veces, de que me iba a matar”.
Algunos testigos que presenciaron el suceso ocurrido en el sector de El Calvario en el Mercado Oriental, aseguran que ya herido se arrodilló a suplicar por su vida y le decía a su victimario que no lo matara, porque le iban a tener un hijo, pues supuestamente el policía tenía intenciones de rematarlo con un disparo en la cabeza.
El señor López dijo que entre los testigos figuran: un pastor evangélico de nombre Guillermo Javier Hernández Ramírez, Enrique Dolores González Vega y María Elena Vega Barbosa.
Según cuenta, el pastor dice que el policía venía cruzándose la calle pistola en mano, cuando en eso un bus tapó la visibilidad y sólo alcanzó a escuchar el disparo. El joven se encontraba a unos cuantos metros de su casa y que cuando estaba herido, intercedió para que no lo rematara.
La subcomisionada Rosa María Dávila, divulgadora de la Policía, informó que cuando ocurrió el hecho, el policía fue puesto en “arresto bajo custodia”, es decir, retenido, pero sin estar tras las rejas, por el delito de lesiones, mientras realizaban las investigaciones pertinentes.
“Ahora que ya falleció, los familiares tienen que dirigirse a la Fiscalía de ese Distrito para notificar el deceso, para que el caso sea trasladado por esa instancia a los Juzgados.
SERÍA PADRE
De no haber fallecido, Léster Hilario García López se convertiría en padre este mismo mes, pues dejó con ocho meses de embarazo a Sonia Carolina Mejía Ramírez, de 14 años, con quien convivía y tenían planes de casarse.