- Policía descarta de la lista de
sospechosos al ex marido de la víctima
Luis Alemán [email protected]
El asesino de la joven mesera Jennifer Rebeca Hernández Prado, de 18 años, cuyo cadáver fue encontrado la mañana del domingo pasado en el sector del cauce que pasa por el Hospital “Roberto Calderón”, aún no ha sido detenido por la Policía, aunque según funcionarios de esa institución, hay avances importantes en las investigaciones.
El subcomisionado Sergio Gutiérrez, jefe de Auxilio Judicial del Distrito Cinco de Policía, confirmó que las investigaciones aproximan a un hombre, con quien la joven “salió en horas de la tarde del sábado y al entrar la noche fue vista con el mismo sujeto, quien desapareció del barrio donde vive”.
Gutiérrez no reveló el nombre del supuesto autor del asesinato y descartó que se trate del ex compañero de vida de la joven, identificado como Miguel Mendoza, quien de acuerdo a los familiares de la occisa, “es un hombre muy violento y en una ocasión la había amenazado con matarla”, según aseguró la señora Francisca Marlene Prado, abuela de la joven asesinada.
Según el jefe policial, el ex compañero de Hernández Prado ya fue entrevistado y su posible vinculación en el crimen fue descartada. “No se trata de su pareja, sino de otro sujeto”, dijo Gutiérrez.
Ese sujeto a quien se refiere el jefe policial, es un hombre con quien la víctima estuvo en un bar la tarde del sábado. Después, ambos salieron de un bar conocido como El Ranchón y ya no fueron visto más, hasta que el cadáver de la joven fue localizado en el fondo del cauce.
Una joven que trabajaba en un negocio contiguo al bar donde laboraba la víctima, aseguró que Hernández Prado le había dicho que el sábado saldría con un hombre de una camioneta blanca.
“Fue la última vez que la vi con vida, de ahí yo no sé lo que ocurrió”, afirmó Rosa María Tercero Sánchez, quien ayer estaba siendo investigada por la Policía.
Según esta joven, cerca de las nueve de la noche, ella se dirigía al Hospital “Roberto Calderón”, porque tenía un dolor en el vientre y pudo ver a una pareja que se adentraba caminando a orillas del cauce. Esa es la hora aproximada a la que un dictamen preliminar del Instituto de Medicina Legal señala que pudo ocurrir el crimen.