- Despechadas lo quieren matar
María Luisa Azpiazu/EFE
WASHINGTON.- Kasem Saleh es un coronel del Ejército de tierra de EE.UU. quien decidió servirse de Internet para vencer la inescrutable soledad de la guerra en Afganistán.
Ahora, el coronel embaucador de mujeres tiene no sólo quien le escriba sino también quien le quiere matar.
En Estados Unidos hay al menos medio centenar de mujeres despechadas que desean ajusticiarle. Que se sienten engañadas y humilladas por haberse dejado embaucar por un “Don Juan” que, en algún momento, les pareció el más flamante caballero armado de las montañas afganas.
A sus 50 años, este hombre que lleva 29 en el Ejército de tierra, oficialmente trabaja en la sección de asuntos civiles del 18 Cuerpo Aerotransportado, pero en realidad debe tener mucho tiempo libre, a juzgar por su peculiar historia.
En principio, no se trata de nada más que de un repetido “ligue” por Internet, con ingenuas contestaciones a propuestas de señoras y señoritas que intentaban superar sus soledades en el ciberespacio.
Ellas “anunciaban” sus deseos de compañía en distintas páginas de la red —algunas exclusivas como la de “tallpersonals.com”, especializada en personas altas— y él, desde la soledad de alguna computadora en las inmediaciones de Kabul o en Tora Bora, se interesaba por ellas.
“Escribía las más impresionantes cartas de amor… Era mejor que Shakespeare”, reconoció el miércoles en declaraciones a la CNN, Robin Solod, una de las enamoradas-ahora-despechadas que ha iniciado una especie de revuelta contra el coronel embaucador.
La puesta en escena de los romances de Saleh era perfecta. Según relató Solod a “The New York Times”, llamaba a través de teléfonos por satélite desde lugares “excitantemente peligrosos” y decía cosas como “Baby, te quiero…”
Y luego escribía arrolladores mensajes de amor en los que expresaba sentimientos del tipo de “Eres la mujer más importante de cuantas he conocido en mi vida. Eres… como mi madre” o “Baby, no tienes idea de todo lo que te echo de menos, no puedo esperar más para estar en casa contigo…”.