José Adán Silva [email protected]
La Fiscalía General de la República se mostró escéptica sobre la forma en que actuó la Policía Nacional, al capturar y deportar en una operación relámpago al banquero norteamericano Marc Harris, a quien el Gobierno de Estados Unidos acusó por lavado de dinero vinculado al narcotráfico.
En muy breves y cautelosas declaraciones, tanto el fiscal general, Julio Centeno Gómez como la fiscal general adjunta, María Lourdes Bolaños, se limitaron a responder que la Policía Nacional no les informó absolutamente nada sobre la captura de Harris, y que fue hasta que apareció la información en los medios de comunicación que les explicaron que se debió a una medida administrativa de Migración y Extranjería.
La fiscal Bolaños dijo que había que analizar exhaustivamente el caso antes de hacer cualquier valoración sobre la actuación de la Policía, y aunque cree que todo se dio en un marco de asistencia recíproca entre Nicaragua y Estados Unidos, debieron avisar a la Fiscalía.
En tanto el fiscal Centeno dijo que no conocía a fondo el caso, y que opinaba igual que Bolaños, ya que no correspondía a la Fiscalía, sino a organismos de Derechos Humanos, analizar si al deportado se le violaron sus derechos humanos y otros derechos consignados en la Constitución Política de Nicaragua.