- Los números están llorando
- Jorge Araquistain Falleció ayer en San José, California, mientras se sometía a una intervención quirúrgica motivada por dificultades en el páncreas.
Tito Rondón [email protected]
El béisbol es demasiado grande, es imposible abarcarlo todo.
El que sabe la técnica de bateo, por ejemplo, ignora la historia. El que sabe de las Grandes Ligas no sabe del beis local o internacional. El que conoce y habla con los jugadores ignora el cuadro de juegos…
Pero el béisbol no nació solo, sino apareado. No se sabe por qué fue, pero las estadísticas, los numeritos, siempre han sido parte integral de la pelota. Hoy los números están de duelo. Falleció Jorge Araquistain.
Cada cronista deportivo es un especialista en un área diferente.
Leonardo Lacayo Ocampo, DON, fue el cronista por excelencia, pues el nombre del oficio viene de la palabra cronos, que significa tiempo. DON escribió la crónica del beis desde su origen en Nicaragua hasta su tiempo, nos enseñó a hacer y leer box scores. Edgard Tijerino es el mejor escritor entre los cronistas, chispeante, vibrante, divertido, amo de la emoción en el lenguaje.
El dueño y señor de las estadísticas, de los números, lo fue Jorge Araquistain. Descanse en paz. Nadie ha sabido de las cifras del béisbol tanto como él.
Jorge no se dedicó a la crónica deportiva, sino que trabajaba en publicidad. El beis era solamente su hobby.
Pero era mucho más creativo y sabihondo que muchísimos cronistas.
En la década de los setenta Jorge trabajó, aparte de en una compañía internacional de publicidad, en Radio Corporación.
¡Qué guerra se armó entre la Corporación y la X! Jorge siempre tenía alguna estadística nueva, como por ejemplo, victorias y derrotas ante cada equipo, estadísticas de los bateadores ante ciertos lanzadores, y había que contrarrestarlo, poniendo al día los números que había sacado Jorge y saliendo con otros nuevos además.
En esa guerra hubo unos claros vencedores: los fanáticos, que nunca estuvieron tan bien informados sobre la liga nica, ni jamás tuvieron tantos detalles sobre los lanzadores y bateadores.
Y acerca de las Grandes Ligas, ni se hable. Mientras unos tuvieron fama de ser enciclopedias de numeritos (y lo que hacían era llevar la enciclopedia en el maletín), Jorge almacenaba en su cerebro todas las cifras imaginables. Y las compartía con amistades y fanáticos con el mejor gusto del mundo.
Ya en los noventa Jorge colaboró con LA PRENSA dándonos cifras y estudios estadísticos completos sobre Denis Martínez, no sólo en pitcheo, sino en bateo y fildeo.
¡Y qué falta nos va a hacer alguien que desgrane esos numeritos sagrados y fascinantes del béisbol con la maestría que Jorge lo hacía!