Roberto Sánchez RamírezEspecial para LA [email protected]
La presencia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas ha contribuido en grande al desarrollo educativo, científico, artístico y cultural de Nicaragua. Sería larga la lista de aquéllos que entregaron a nuestro país su capacidad y energía, quienes hicieron de esta tierra su verdadera Patria.
Entre los que más se destacan figuran: Hno. Argeo, conocido cariñosamente como “Yeyo”, originario de Francia fue uno de los primeros en venir. Tenía amplios conocimientos de diferentes materias, por lo que era una fuente de consulta para profesores y estudiantes, cuando se quería saber algo, el consejo era: “Preguntale a Yeyo”, expresión que llegó a ser muy popular, hasta fuera del Instituto Pedagógico. Cuando falleció se le dieron honores de Ministro de Guerra.
Hno. Apollone Jules, más conocido como Hno. Julio. Tiene el mérito de haber elaborado uno de los mapas oficiales de Nicaragua, a mediados de la década de 1950. Recorrió gran parte de nuestro país, frecuentemente decía a sus alumnos: “Amad a vuestra Patria. Para amar a la Patria es preciso conocerla. Venid conmigo y os la mostraré tal como es y en todo lo que vale”.
Hno. Antonio Garnier, fue en varias ocasiones director y subdirector del Colegio. Redactó libros de texto sobre pedagogía y psicología. Tuvo mucha influencia en diferentes generaciones de estudiantes, quienes ya anciano le visitaban en la casa de retiro donde pasó sus últimos años en la Francia natal. Realizó estudios sobre nuestra flora, estableciendo un herbario.
Hno. Hildeberto María, de origen español, fue un apasionado de la arqueología. Publicó los siguientes libros: “Estas piedras hablan”, “Acahualinca”, “Isla de Ometepe”. Se desempeñó como director del Museo Nacional. De él se ha escrito: “Fue un religioso muy culto, amante de su vocación, trabajador incansable, pedagogo insigne y amante de la juventud”.
Hno. Armel Edmundo, también de los primeros hermanos que vinieron a Nicaragua. Sabio en ciencias químicas y físicas, matemático y filósofo. Elaboró los planos para las modernas construcciones de los institutos de Managua y Diriamba, Fue director del Pedagógico de Managua en 1928, estuvo además en Panamá, Venezuela, Perú y Bolivia.
Hno. Eulogio fue por varios años y en diferentes ocasiones director. Siendo muy joven fue un eficiente ayudante del Hno. Julio Apolonio en la elaboración del mapa de Nicaragua. Recibió la condecoración Orden Rubén Darío. También fue director del Pedagógico de Diriamba. Era hermano de otro educador muy conocido y apreciado, el Hno. Miguel.
DOS ILUSTRES LASALLISTAS
Escribir la historia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas sería incompleta si no se mencionan los nombres del profesor Ricardo Paiz Castillo y el Dr. Alfredo Cardoza Solórzano. Ambos recibieron el título de Afiliado al Instituto o sea como Hermano del Instituto.
El profesor Paiz Castillo inició sus estudios en el Instituto Pedagógico en 1916; se graduó de maestro en 1926 y un año después se recibió de bachiller, dedicándose a la enseñanza por muchos años, en especial de la historia, sobre cuya materia escribió un libro de texto. Tuvo una destacada participación política, dando ejemplo como ciudadano. Falleció en 1988.
El Dr. Cardoza Solórzano es un médico de origen humilde. Inició sus estudios en la escuela conocida como “Monseñor Lezcano”. El bachillerato lo realizó en el Pedagógico. Desde muy joven tuvo diferentes trabajos para costear sus estudios. Ha sido miembro de muchas instituciones de servicios, incluyendo deportivas. Recibió la orden 150 Aniversario de haber sido elevada Managua a Capital de Nicaragua el año pasado.