- Arrolló a un niño de nueve años que posteriormente murió producto de las heridas
- Vehículo escondido por familiares del detenido, fue encontrado ayer por los agentes
Luis Alemán [email protected]
La Policía de Ciudad Sandino logró recuperar el vehículo Toyota, placas 031-737, con el que Speb Romero Avilés, de 19 años, arrolló al niño Melvin Sevilla Reyes, de nueve años, a las 11:45 a. m. del pasado sábado, frente al cementerio de Ciudad Sandino, quien murió dos horas más tarde en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”.
Los familiares de Romero Avilés, en un intento de borrar evidencias sobre la muerte del pequeño, quisieron desaparecer el vehículo homicida, pero la Policía lo recuperó la noche del mismo sábado en que ocurrieron los hechos.
“Ya recuperamos el vehículo y lo tenemos en el Distrito retenido”, afirmó el capitán Ricardo Jiménez, jefe de auxilio judicial del Distrito Uno de Ciudad Sandino, quien ayer domingo estaba como superior de la unidad policial.
PADRE ACUSA A HOMICIDA
Ayer mismo, en horas de la mañana, Olegario Sevilla, padre del niño fallecido, interpuso denuncia formal en contra de Romero Avilés, por la muerte del pequeño Melvin, quien fue sepultado en medio del dolor de sus familiares y amiguitos.
Romero Avilés, conducía su vehículo a exceso de velocidad, narró en su denuncia el padre del pequeño. “Fue en cosa de segundos. Cuando intenté rescatarlo, el carro ya me lo había quitado”, detalló Sevilla.
Pero Romero Avilés no sólo conducía a exceso de velocidad en medio de la ciudad, sino que además estaba totalmente ebrio. “Él es un vago, su vida es tomar licor y meterse en problemas, pero como su familia tiene dinero, rápidamente paga para salir de ellos”, se lamentó el padre del menor.
LO ARREBATÓ DE SUS MANOS
Olegario recordó que el día del mortal accidente, él se dirigía al mercado acompañado de su esposa María Reyes, de su hijo Melvin y de un nieto. “Cuando yo vi el vehículo que se venía contra nosotros, lo primero que hice fue tirar a la calle a mi mujer, cuando quise hacer lo mismo con Melvin, ya no pude”.
El niño quedó triturado totalmente, tras impactarlo de frente el vehículo lo arrastró varios metros hasta que chocó contra un carrito de venta de salchichas. “Melvin quedó prensado”, recordó su padre, quien dijo que el homicida no se detuvo y continuó por lo que en su huida “le pasó sobre el cuerpo las dos llantas derechas del vehículo”.
OFRECEN DINERO
Olimpia Avilés, abuela del supuesto homicida, mandó la misma noche de la vela del niño a una persona para ofrecer a los padres del menor una fuerte cantidad de dinero a cambio de que no interpusieran denuncia contra de su nieto.
“No aceptaré ningún arreglo extrajudicial, ni siquiera un solo centavo a cambio de la vida de mi hijo”, expresó bastante molestó Sevilla, quien aseguró que hará hasta lo imposible para que el autor de la muerte de su pequeño pague con la cárcel, su delito.
“Yo tengo confianza en que la Policía hará lo mejor para que el caso llegue hasta el final”, afirmó Sevilla, poco después de salir de la estación de Policía donde interpuso la denuncia por homicidio culposo, en contra de Romero Avilés.
IBA ENTRE 75 Y 80 KILÓMETROS
Romero Avilés, según las investigaciones, conducía el vehículo a una velocidad entre 75 y 80 kilómetros por hora y se encontraba ebrio.