- Williams, Green y Benard alcanzaron la cima del béisbol
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Albert Williams, el supersónico lanzador de Laguna de Perlas, aterrizó en las Grandes Ligas en 1980 y se creyó que era venezolano.
David Green, mencionado en más de una ocasión como el nuevo Roberto Clemente, nació en la Colonia Managua, de nuestra capital.
Marvin Benard es originario de Mina Rosita, debutó como pelotero en Managua y se construyó como profesional en California, EE.UU.
Entre los tres hay muchos puntos de contacto, no sólo que llegaron a las Grandes Ligas. Quizá lo principal, es que llevan sangre costeña.
Green nació en Managua por circunstancias, pero es costeño legítimo, lo mismo Williams pese a la confusión e igual cosa sucede con Benard.
Que del total de ocho nicaragüenses que han jugado en las Mayores, tres sean de origen costeño, es muy significativo en términos porcentuales.
Pero además, conocedores de nuestra historia beisbolística como Tito Rondón y Bayardo Cuadra, han hablado siempre de muchos que quedaron en el camino.
Duncan Campbell, Eduardo Green, Bert Bradford y Edmundo Roberts encabezan la lista de esa gente de tanto talento que debió llegar a Grandes Ligas
WILLIAMS, 35 ÉXITOS
Después de 120 intervenciones en las Grandes Ligas, Albert Williams coleccionó un récord de 35 victorias y 38 derrotas con 4.24 en efectividad. Su mejor año pudo haber sido 1983, cuando alcanzó su más alta cantidad de éxitos con 11, desde la colina de un club flojo como Minnesota.
Sin embargo, en septiembre de 1982, vivió su mejor momento, al acumular 4-0 y 1.94 durante ese período. Lució tan bien que batalló por el premio de lanzador del mes, pero fue despojado, al entregarle la distinción a Rick Sutcliffe, quien cerró con 3-2 y 1.59 desde la colina de Cleveland.
GREEN, 31 JONRONES
David llegó a las Mayores en medio de una tremenda aureola, que al final se convirtió en una pesada cruz que no pudo llevar. Ahí viene el próximo Roberto Clemente se dijo por todos lados, pero Green ni siquiera fue David. La muerte de sus padres fue un golpe del que no pudo reponerse.
Tras actuar en 489 partidos, Green cerró su carrera con .268 de promedio, 31 jonrones y 180 remolques. Su mejor desempeño lo alcanzó en 1983, cuando terminó con .284, ocho jonrones y 69 empujadas. En 1982 fue a la Serie Mundial con San Luis ante Milwaukee y bateó .200 (10-2).
BENARD, EL MEJOR
Después de moverse hacia EE.UU. a sus 12 años, Marvin Benard se hizo pelotero en el sur de California y tomó mil dólares de los Gigantes para jugar profesionalmente. Ha sido un ejemplo de superación y a través de toda su vida, no ha hecho otra cosa que burlarse de los pronósticos.
Está en su novena temporada y tiene un salario de 4.2 millones. Su mejor temporada fue 1999, cuando se elevó a .290 en su promedio, con 100 anotadas, 16 jonrones y 64 impulsadas. Es un bateador de .274 en 870 juegos en Grandes Ligas, con 54 cuadrangulares y 438 remolques.
EL DEBUT
Albert Williams debutó en las Mayores el 7 de mayo de 1980. Su récord fue de 35-38 y 4.24.
David Green comenzó en Grandes Ligas el 4 de septiembre de 1981. Cerró con 1987 con .268.
Marvin Benard se estrenó como big leaguer el 5 de septiembre de 1995 y sigue en pie de guerra.
Su impacto
(Williams)
En septiembre de 1982, tuvo 4-0 y 1.94, pero lo despojaron de la distinción de pitcher del mes.
Su momento
(Green)
Nos abrió los ojos a todos con doble y triple en la Serie Mundial de 1982 frente a los Cerveceros.
Su constancia
(Benard)
2 veces superó la barrera de las 100 anotadas, cifra normal de la excelencia para un lead off.