- Existen 100 casos de niñas explotadas sexualmente para aportar económicamente al hogar
- Organismos investigadores temen incremento de la explotación sexual infantil y llaman a prevenirla
Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
Un estudio realizado por Acción Médica Cristiana (AMC) y Save The Children Canadá, reveló un hecho espeluznante: Unas 100 niñas de varios barrios de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), son explotadas sexualmente con el objeto de aportar dinero a sus familias.
El estudio fue expuesto ante delegados institucionales y autoridades regionales y revela que la explotación sexual comercial infantil en la ciudad es un problema grave y, de no atenderse con urgencia, puede incrementarse considerablemente.
Samuel Amador y la licenciada Kelly Bent, realizadores de la investigación, dieron a conocer que en Bluefields existen 100 casos de niñas explotadas sexualmente y que el mayor foco son los barrios 19 de Julio, donde unas 28 menores ejercen la prostitución; El Canal, con 24; y Pancasán, con 21 niñas.
La investigación establece que el 66.66 por ciento de las niñas inician su vida sexual activa a los 11 años, mientras que el 22.22 por ciento a los 14 años y el 11.11 a los 16 años.
Amador y Bent señalaron como factores que favorecen el fenómeno de la explotación de la niñez, el desempleo y la baja economía familiar como principal causa en un 63.46 por ciento de los casos.
En segundo lugar, la baja escolaridad y por ende la baja educación sexual (18.26 por ciento); en tercer lugar el uso y abuso de drogas (10.38 por ciento), y, en cuarto lugar el abuso sexual y la desintegración familiar (87.88 por ciento).
MALTRATO FAMILIAR
La investigación establece que existe también una fuerte relación entre el abuso sexual y el maltrato familiar como condicionantes del fenómeno, siendo que el 78 por ciento de las niñas explotadas dijeron haber sido abusadas sexualmente, mientras el 22 por ciento dijo haber sido víctima de maltrato familiar.
En iguales proporciones se establece la relación entre actividad sexual comercial y la responsabilidad económica en el hogar, porque el 78 por ciento de las niñas dijo dedicarse a esa actividad para aportar a la economía del hogar y el 22 por ciento para satisfacer sus necesidades personales (pago de estudios, vestirse, entre otros).
Los investigadores de AMC y Save The Children Canadá consultaron a 27 niñas que son explotadas sexualmente y dijeron dedicarse a la actividad sexual comercial por problemas económicos (48 por ciento), el otro 22 por ciento por problemas familiares y el restante 30 por ciento por haber sido inducidas.
IGLESIA PASIVA
De acuerdo a la investigación, el Gobierno Central es el primer llamado a atender la problemática de explotación sexual comercial infantil. En segundo lugar señalan a las instituciones que trabajan con la niñez y, en tercer lugar, el gobierno local. Asimismo, el estudio concluye que las iglesias deben jugar un papel importante y, sólo en última instancia, se responsabiliza a los padres de familia.
Según los investigadores, el estudio indica que el problema es ampliamente conocido por la población adulta de Bluefields (un 96.15 por ciento); pero se muestra indiferente ante la situación. Sólo el 3.84 por ciento de la población dijo desconocer el problema.
Se señala que el sector religioso de Bluefields reconoce el fenómeno como problema social y espiritual. “Sin embargo, las iglesias se ubican en una posición pasiva para atenderlo”, afirma.
GOBIERNO DEBE ACTUAR
Acción Médica Cristiana y Save de Children Canadá, recomendaron que los organismos de la sociedad civil incidan ante los gobiernos y sus autoridades para que implementen programas y políticas que reduzcan las explotaciones en los menores en la costa Caribe de Nicaragua.