- Fuerte dispositivo de seguridad lo rodeaba, mientras en las afueras del Teatro Nacional arnoldistas y bolañista se ofendían
Arquímedes González yAry Neil [email protected]
El reo y ex presidente Arnoldo Alemán Lacayo, quien actualmente enfrenta un juicio por corrupción, fue el más ovacionado durante la graduación de bachillerato de su hijo menor, Carlos Miguel Alemán Cardenal, que se realizó en el Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua.
Alemán asistió al evento luego que la juez primero de Distrito del Crimen de Managua, Juana Méndez, accedió a la petición que hizo el abogado defensor del ex mandatario, Mauricio Martínez.
Alemán se presentó poco después de las tres de la tarde a presenciar el bachillerato de su hijo, quien estudió en el Colegio Americano. Vestía un traje y corbata negros, combinado con camisa blanca. Fue llevado por la Policía Nacional desde su casa hacienda El Chile, en El Crucero, hasta el parqueo subterráneo del Teatro.
Después se sentó en la parte izquierda de la segunda fila de platea acompañado a los extremos por dos policías vestidos de civil.
María Fernanda Flores de Alemán, esposa del ex mandatario, vestía un conjunto azul intenso, mientras que la hija del reo, María Dolores Alemán, lucía una blusa floreada y pantalón negro. Su otra hija, María Alejandra Alemán, estaba fuera de la zona de asientos reservados para la familia Alemán.
FUERTE CUSTODIA POLICIAL
Dentro del Teatro, apostados detrás del escenario, hubo al menos diez agentes de las brigadas especiales. En el parqueo subterráneo se quedaron cuatro más, y frente al Teatro había al menos 15 policías, más otros vestidos de civil que se encontraban entre los asistentes. Tres patrullas hacían frecuentes recorridos fuera del edificio.
Los asistentes pudieron ver al ex presidente Alemán más delgado. Tanto, que la ropa le quedaba holgada, y en sus mejillas se denunciaba la pérdida de peso. Estuvo muy contento durante todo el acto y sonrió a los asistentes. Su familia se mostró muy reservada y seria.
Carlos Miguel Alemán Cardenal fue el número dos en ser llamado al estrado para recibir su diploma. Vestía toga y birrete verde, y debajo una camisa blanca. En ese momento, Alemán y demás familiares subieron a la tarima, y fueron recibidos con fuertes aplausos de los asistentes, que arreciaron cuando el ex mandatario abrazó a su hijo y lo besó en la mejilla. Posteriormente, Alemán saludó a los invitados, y antes de volver a su asiento regaló besos a la multitud.
Al final del acto, Carlos Miguel Alemán Cardenal habló por ser el “Senior Class President” (Presidente de su clase).
ALVARADO Y ALEMÁN NI SE VOLVIERON A VER
El actual ministro de Salud, José Antonio Alvarado, fue uno de los presentes, y estaba ubicado a pocos metros de su ex amigo Alemán, a quien no le dirigió la palabra. Alvarado representó a su hijo José Antonio Alvarado Añez, quien también se graduó.
Una de las personas que presidió la ceremonia fue la embajadora de Estados Unidos en Nicaragua Bárbara Moore, que no tuvo contacto con Alemán.
También llegaron, un poco tarde, el ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano, con una gran comitiva que se acomodó en el primer balcón.
Estaban la ex ministra de Salud, Lucía Salvo, el político Noel Vidaurre, y los empresarios Vivian y Carlos Pellas, entre otros.
LO QUE SUCEDIÓ
Primero se dio el desfile de los alumnos del colegio a formarse sobre el escenario. Se cantó el Himno de Estados Unidos y luego el de Nicaragua.
La hija del político conservador Noel Vidaurre, Andrea María Vidaurre Lovo, cantó el himno de Nicaragua.
Luego hubo una invocación por el padre José Ramírez. Una salutación por Tara Jnilane. Se presentó un corto de memorias de la clase y se dieron varios diplomas a diferentes estudiantes sobresalientes.
AFUERA, ARNOLDISTAS Y BOLAÑISTAS
Mientras tanto, en las afueras del Teatro Nacional, un grupo de simpatizantes arnoldistas se hizo presente para ovacionar a quien llamaron su “líder”. De pronto, apareció cerca del lugar un grupo de 18 hombres vestidos con capotes azules en cuyas espaldas se leía: “Arnoldo Alemán a la Modelo”, en aparente apoyo al gobierno del presidente Enrique Bolaños.
Después de una serie de ataques verbales por parte de los simpatizantes arnoldistas, éstos optaron por alejarse de los bolañistas que repartían unos panfletos (en los que llamaban corrupto a Alemán) a los conductores de los vehículos que transitaban por el lugar.
Por casi cuatro horas, los arnoldistas estuvieron a la expectativa, hasta que a las 6:40 minutos de la tarde, Alemán salió del Teatro en compañía de su esposa María Fernanda Flores. Alemán repartió besos a sus simpatizantes y levantó los dedos pulgares hacia arriba en señal de victoria.
La caravana del reo tuvo que ser desviada para evitar que se topara con los “hombres de azul” que lo esperaban con pancartas exigiéndole “regresar al pueblo de Nicaragua los millones robados”.