Los artesanos de zapatos reciben material de hule y dicen que lo aprovecharán para elaborar muestras y ver qué provecho le sacarán. (LA PRENSA/ M. FLORES)

Mercado de zapatos artesanales decae en Masaya

Entre los principales problemas que enfrentan los artesanos del calzado están: falta de capital, desconocimiento de reglas de exportación y la escasez de materia prima. Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected] El principal problema que enfrentan los fabricantes de calzado artesanal de Masaya es la introducción de calzado extranjero, y la ausencia de leyes que regulen la entrada […]

  • Entre los principales problemas que enfrentan los artesanos del calzado están: falta de capital, desconocimiento de reglas de exportación y la escasez de materia prima.

Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected]

El principal problema que enfrentan los fabricantes de calzado artesanal de Masaya es la introducción de calzado extranjero, y la ausencia de leyes que regulen la entrada de esos productos, por tanto no hay protección al productor desde hace diez años.

“Ante esa situación, nosotros buscamos cómo ir mejorando el producto para poder competir, adquiriendo catálogos y capacitarnos más para ser competitivos. Si el Gobierno deja que los calzados extranjeros entren a un precio moderado, sólo así podríamos competir”, consideró José Carrión García, productor de calzado en Masaya.

Los zapatos que más se producen en Masaya son los de mujer: sandalias y zapatos abiertos. Por ejemplo, el par de zapatos de suela de hule tiene un precio de 180 córdobas y a pesar de ese valor las personas prefieren comprar los extranjeros.

García produce 40 pares de zapatos semanales promedio, y existen dos mil talleres en todo el municipio. “Estamos tan decaídos en el mercado nacional que elaboramos zapatos de cajuela (suelas de hule), porque hacer zapato artesanal de vaqueta y cuero resulta carísimo. Por ejemplo, el de mujer, la hechura cuesta 150 y lo vendemos a 180 córdobas”, señaló.

DIFICULTADES EN MERCADO CENTROAMERICANO

El calzado artesanal de Nicaragua tiene dificultades de aceptación en Centroamérica, porque no se introduce materia prima de buena calidad y diversificada; los precios a nivel centroamericano son más bajos y no son competitivos. Aproximadamente cinco talleres cierran diario, dijo William Ortiz, secretario de la Comisión Cuero y Calzado de Masaya.

“Tenemos problemas de adquirir capital para que el artesano logre comprar los materiales al por mayor, unimos fuerzas para comprar volúmenes y poder adquirir materia prima más barata y ser competitivos. No nos hacemos competitivos por el precio, los estándares de calidad que exige el mercado centroamericano como marcar el producto, cortes, costuras y empaque, y el desconocimiento de las reglas de exportación e instrumentos para vender en el extranjero”, especificó Ortiz.

ENTREGAN MATERIALES

Hulera Sula, empresa de calzado hondureño, recientemente entregó a 45 productores de calzado de Masaya muestras de sus productos para que los fabricantes elaboren un producto de calidad y más competitivo. El costo de los materiales entregados a los fabricantes es de 600 dólares.

“Necesitan tener un zapato de buena presentación y excelente calidad, materiales de hule y suelas expandidas y lo hacemos ayudando a 45 talleres de Masaya”, apuntó Santiago Sierra, gerente de mercadeo de la compañía Hulera de Honduras.

CIERRES

1988 fue el año en que existieron ocho mil talleres de calzado en Masaya.

1992 cerraron cuatro mil de ellos y actualmente andan por menos de la mitad.  

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