La sencillez es elegancia
Todo tiene su tiempo y su lugar. Esta ley es aplicada por doña Esperancita Bermúdez, la reina de la sencillez. “No te vas a poner un vestido de chaquiras para ir a la oficina. Hay que ser coherentes con nuestra personalidad, la imitación no siempre es bueno, se debe tomar de la moda, sólo lo que nos conviene”, advierte.
“Trabajar en lo que a vos te gusta, en lo que te llena y te hace feliz, te permite proyectar una imagen. La persona no debe aspirar a ser lo que no es, hay que ser auténticas. Entre más sencilla, más elegante se mira la persona”.