Moisés Martínez [email protected]
El vicepresidente de la distribuidora eléctrica, José Miguel Máiz, expresó que una abolición del concepto de energía no registrada llevaría a esa empresa a un desequilibrio financiero.
De acuerdo al funcionario, la energía no registrada es parte del paquete eléctrico que compran a las generadoras, por lo que deben trasladarla de alguna forma a la factura de consumo.
Estas inquietudes de Maíz se dan en vista de la intención de un grupo de diputados para reformar la Ley de Industria Eléctrica, siendo uno de los puntos a eliminar el cobro de la energía no registrada.
“Esta energía no registrada el distribuidor de toda forma se la paga a los generadores, de manera que si no se factura, entonces se daría un desequilibrio financiero entre lo que recauda el distribuidor y lo que se está pagando a los generadores”, declaró
Mencionó que cualquier cambio en la Ley de Industria Eléctrica podría afectar el concepto de estabilidad para la inversión en Nicaragua.
“Eso es un cambio muy delicado, ya que cualquier inversión es muy temerosa del cambio de las reglas del juego. Tiene que haber una estabilidad en el marco regulatorio para que la inversión pueda seguir viniendo”, comentó Máiz.
Reiteró la necesidad de un incremento en la tarifa, dado que esto vendría a estabilizar financieramente a ese sector y evitar la posibilidad de un racionamiento.