Rodrigo García Osejo
Primero que nada simpatizo con el estado de salud del diputado Luis Benavides a la misma vez que insto al diputado Nelson Artola a poner esta situación en perspectiva. Diariamente en los periódicos de nuestro país durante la guerra en Irak y en situaciones propias de Nicaragua hemos visto a personas en plena agonía y con heridas de gravedad. En la foto del diputado Benavides con lo único que salió herido aparentemente fue el orgullo (y parece que es herida de gravedad) pero mas allá de eso no podemos decir que sus derechos humanos fueron violados, a menos que no pasar vergüenza sea un derecho constitucional. Si el diputado Artola cuestiona que quien publicó la foto no se dignó preguntarle al diputado Benavides sobre su padecimiento, entonces el pueblo tiene el derecho a cuestionar a todos los diputados porque ellos no se dignaron a despertar y velar por el diputado Benavides. ¿Acaso ya es común que algún diputado se quede dormido durante una sesión parlamentaria? La diputada Maria Eugenia Sequeira agradeció sobre la información del estado de salud del diputado Benavides y dijo: “El cual tuvimos el conocimiento que tuvo un desmayo a la hora que estaba comiendo”. Bueno, si era conocimiento del algunos diputados que Benavides se había desmayado anteriormente, cuando comía, entonces ¿cómo fue posible que estuviera a plena vista (porque tampoco es chiquito que digamos) durmiendo o desmayado en su curul sin que nadie se preocupase? Si el diputado Benavides esta tan enfermo debe dar su escaño a su suplente, pero el pueblo se merece y paga a través de los impuestos por una representación 100 por ciento del tiempo y si el diputado Artola piensa sobre la foto que “es una imagen peligrosa, de que le estamos robándolo reales al pueblo……”, talvez sea porque la conciencia le está hablando. Sobre la salud del diputado, aunque yo no soy doctor le recomiendo para mejorar la presión que tenga una dieta balanceada, ejercicio, que pierda de peso o que busque un trabajo menos estresante. Tal vez magistrado.