- Renuncia periodista sancionado, ganador de un Pulitzer
Víctor MartínEFE
NUEVA YORK.- El periodista y premio Pulitzer Richard Bragg ha decidido marcharse de The New York Times, en medio de un clima de crispación y del firme propósito de la dirección de restaurar la dañada imagen del rotativo tras el “escándalo Blair”.
“Después de un día de tensión y acritud, he decidido que no quiero tener un día más de tensión y acritud”, declaró Bragg al diario “The Wall Street Journal”,tras conocerse su dimisión.
La profesionalidad de Bragg, jefe de la oficina del diario en Nueva Orleans, ha sido cuestionada a raíz de un reportaje publicado el pasado 15 de junio, en el que describía la vida y actitudes de pescadores de ostras en la costa de Florida.
La información apareció sólo con su firma cuando la mayoría de las entrevistas y la investigación en el terreno las realizó un colaborador, J. Wes Yoder. Bragg, de 43 años, reconoció que estuvo sólo unas horas en la localidad de Apanlachicola, donde se centraba la historia, y que para su relato se había basado en el material aportado por Yoder, algo que por otra parte hacen con frecuencia otros informadores.
Sin embargo, en una nota editorial publicada el pasado viernes, el rotativo indicó que la información debía haber llevado también la firma de Yoder, al ser autor de la mayor parte de la información.
“Richard Bragg ha ofrecido su dimisión y la he aceptado”, informó Howell Raines, director ejecutivo de la publicación, en un mensaje enviado anoche a los empleados.
DEBATE ÉTICO
La suspensión temporal de empleo de Bragg ha suscitado debates sobre la ética periodística en las redacciones estadounidenses.
En sus declaraciones, Bragg aludió a la crispación que reina en la compañía tras el escándalo protagonizado por otro periodista, Jayson Blair, acusado de plagiar y fabricar informaciones.
Algunos compañeros de trabajo de Bragg, si bien reconocen utilizar en ocasiones colaboradores, defienden vivamente la honestidad de su trabajo y rechazan que el método que utilizó sea lo habitual.
Otros redactores, sin embargo, han mostrado sorpresa por la actitud de la dirección hacia Bragg, a quien consideran víctima del clima enrarecido que se ha generado en el rotativo tras el escándalo de Blair.
Algunos colaboradores, por otra parte, han explicado que tienen asumido que su nombre, salvo raras excepciones, no aparecerá junto a la información en la que han trabajado.
El propio Yoder declaró a la revista Columbia Journalism Review que nunca esperó que su nombre apareciese en el reportaje en cuestión.
“Eso es lo que los colaboradores hacen, el trabajo de a pie. Yo hice la mayor parte de acopio de información y Rick (Bragg) lo escribió. Nada es inexacto”, declaró Yoder.