María José Zamora
Cada vez que paso por la Rotonda Roberto Terán y veo la llamada Puerta de la paz, colocada por la Alcaldía de Managua junto a la rotonda de la Centroamérica, en ocasión del Carnaval por la Paz 2003, me pregunto cuándo será retirada. No es mi intención quitarle méritos a la Alcaldía por sus esfuerzos de adornar el paso de dicho carnaval, pero creo que este arreglo ya cumplió su función y es tiempo de retirarlo.
Estéticamente no funciona y obstaculiza la visibilidad a los conductores que ingresan a la rotonda.
Si el alcalde tiene deseos de hacer una puerta o un arco permanente para la capital le sugiero que con los impuestos recaudados pague un diseño de calidad.