José Ramón Martínez
Me dan miedo tus ojos,
porque los míos
sucumben ante tu mirada…
castigo más cruel
sería no tenerles
y en una tortura divina prefiero vivir
toda mi vida.
…Temo más a tus labios,
con su afilada lengua
rasgan mi alma
al momento que menos pienso,
pero, castigo más cruel
sería no envenenarme
con dulces besos
y opto por morir
hasta después de bañarme de ti,
entero…
…trauma de vida,
y aún después de la muerte,
el roce de tus manos…