No todo en la Costa es droga

Dexter Cuthbert Humphrey

He venido leyendo con sumo interés y preocupación la inusitada cobertura periodística (propagandísticamente negativa) que se le ha venido dando al problema de la droga y drogadicción en la Costa Caribe de Nicaragua. Todos sabemos que los medios de comunicación juegan un papel importante en la generación de opiniones dentro de la sociedad: positiva o negativa, a favor o en contra, edificante o destructor, según el enfoque que se le dé.

La Costa Caribe de Nicaragua posee uno de los mayores potenciales de desarrollo turístico de Nicaragua, rubro que apenas ha comenzado a perfilarse en esa región del país, como alternativa al brutal y denigrante índice de desempleo que la azota. Por tanto, considero que los reportajes sobre el problema de la droga en esa región debieron realizarse de forma mesurada, señalando efectivamente a los culpables pero sin menoscabo de la institucionalmente indefensa población de la Costa Caribe, y sin enfatizar en una raza, como se observa en las fotos desplegadas a todo color.

El problema de la drogadicción es nacional. Managua es 50 veces más poblada que Bluefields, por lo que el problema de la drogadicción en esta ciudad es también 50 veces mayor que en Bluefields, y no solamente en la juventud. Toca todos los estratos sociales y grupos de edad. Por tanto, proporcionalmente hablando, si se aborda el problema de la drogadicción en Managua, la cobertura debería ser también 50 veces mayor, lo que no deseo ni espero que se haga. Creo que se ha sobredimensionado negativamente el nombre de la Costa Caribe de Nicaragua con este tema.

Como creyente en Cristo Jesús sé que éste y todos los otros problemas que azotan al país tienen un trasfondo espiritual. La causa está en el corazón del hombre. Por eso me ha complacido ver que el señor Presidente de la República ha invocado dos veces a Dios en las últimas semanas, pidiendo oración por buenas cosechas, por los afectados por el VIH /Sida, y otras peticiones. Sin embargo, dice la palabra de Dios en Santiago 2:17: “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”. Quisiera ver esa fe traducida en apoyo concreto al desarrollo socioeconómico de la Costa Caribe de Nicaragua.

Como nativo de la Costa Caribe de Nicaragua, agradecería que los medios de comunicación dieran más espacio a las bondades de mi tierra natal, sus recursos naturales y su gente para atraer más turistas. Pero también señalar el abandono social y económico en que están sumidos, sobre todo en las comunidades rurales, para sensibilizar a los funcionarios públicos.

El autor es economista y estudiante de derecho.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí