Mario A. Saavedra A
La Asamblea Mundial de la Salud comenzó este lunes 19 de mayo, en Ginebra, Suiza, su reunión ordinaria anual, en la que están representados los 192 países adscritos a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Dicho cónclave tendrá una duración de 10 días y entre los temas de agenda está la propuesta, discusión y votación para que Taiwan sea aceptado como observador en este organismo de la ONU. Al respecto se da por un hecho que EE.UU. y una buena cantidad de países voten a favor de que esta nación insular forme parte de la OMS.
La República de China Taiwan fue uno de los miembros fundadores de la OMS en 1948, habiendo participado con membresía plena en los diferentes planes y actividades de la organización durante 24 años. En ese lapso hizo grandes contribuciones que influyeron positivamente en la realización de los objetivos de este organismo. Sin embargo, con la admisión de la República Popular de China en la ONU, en 1971, en 1972 se presionó a Taiwan a retirarse de la OMS.
Desde entonces funcionarios de la salud y profesionales médicos taiwaneses han sido excluidos de participar en los diferentes foros y talleres de trabajo, sobre temas de vital importancia, organizados por la OMS. A las autoridades de salud de este país, incluso, se les ha negado el derecho de mantener contacto con la OMS, a tal extremo que a Taiwan no se le permite ejercer una oportuna coordinación, aún en casos de emergencia, cuando se involucra la amenaza de enfermedades contagiosas.
A partir de 1997 Taiwan ha intensificado sus esfuerzos para reingresar en la OMS. A pesar que le reviste el derecho de ser miembro pleno, su aspiración es ser incluido en calidad de observador. En apoyo a la solicitud de Taiwan, los representantes de diferentes países miembros de la ONU enviaron una carta a sus colegas del resto de países, instándoles a apoyar a causa de 23 millones de taiwaneses. Dicha carta, también fue enviada a Kofi Annan, Secretario General de la ONU, y a Gro Harlem Brundtland, Directora General de la OMS.
Tomando en cuenta la difícil situación, que atraviesa la salud en el ámbito universal, agravada con la propagación del virus —proveniente de China Popular— que causa la mortal epidemia conocida como Síndrome Respiratorio Agudo y Severo (SARS), considero que la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) debe aprobar la integración de Taiwán como país observador.
Al respecto es oportuno mencionar que en recientes declaraciones dadas en Ginebra por el señor Tommy Thompsom, Secretario de Salud y Servicios Públicos de EE.UU. y su representante en la Asamblea de la OMS, se refirió a lo importante que es para los países pequeños y grandes, desarrollados y en vías de desarrollo, disponer con rapidez, de la mayor cantidad de información actualizada posible sobre el SARS. “Eso es lo que el status de observador daría y por ello es importante que Taiwan lo tenga”, expresó el señor Thompson.
Con la reinserción de China Taiwan en la OMS en carácter de observador, se aprovecharía su valiosa experiencia en la erradicación de enfermedades infectocontagiosas y sería de gran valor su aporte en recursos humanos y financieros.
El autor es consultor y Director Ejecutivo de CEDEMETRA.