Antonio Arévalo
Después de leer varios artículos en LA PRENSA sobre las “casas de masajes” muy de moda en la actualidad, les escribo sobre ese particular. En la semana pasada tuve la oportunidad de ver un reportaje que pasó el Canal 4 de televisión, sobre los “centros de masajes” que operan en varias zonas residenciales de la capital. Las personas entrevistadas se quejan de las consecuencias negativas que para ellos significa tener en su vecindario un “centro de masajes”. Uno de los entrevistados, el ciudadano jubilado Dionisio Herrera, atestigua que son muchas las jovencitas que han llegado donde él con papel en mano a corroborar la dirección exacta donde opera el centro de masajes en su vecindario, Residencial Villa Don Bosco, por las que expresó su pesar, ya que afirma que éstas se dedican a este tipo de actividades por la falta de educación moral, espiritual, cristiana, etc.
Lo que intuyo de las personas entrevistadas es que están reclamando y rogando a las autoridades o instituciones competentes que hagan algo para que estos centros de masajes se vayan de sus vecindarios, pues consideran que éstos no deben instalarse en zonas donde hay niños, adolescentes, adultos de la tercera edad y enfermos, iglesias y escuelas; que además del ambiente pesado que les violenta su tranquilidad, su seguridad y les impide el desarrollo normal de sus actividades, son una imagen de pésima reputación moral.
Como ciudadano de Managua no me gustaría estar en la situación que se encuentran los vecinos de estos “centros de masajes”, por lo que me preguntó ¿Quién tiene que parar esto? ¿Qué autoridad o institución está haciendo algo por evitar el crecimiento de estos “centros de masajes”? y que más tarde no vaya a ser yo quien tenga que soportar a esta clase de vecinos. Será la Alcaldía, será la DGI, será la Policía o el Ministerio de Gobernación, el CENID, porque se violentan los derechos humanos de las personas, o la Procuraduría de la Niñez y la Adolescencia, porque se habla que en estas “casas de masajes” viven niños, que son jovencitas las que dan el servicio; además están cerca de colegios, iglesias, etc.