- Especialista hace recomendaciones de cara al Cafta
Amparo Aguilera [email protected]
Según Parr Rosson, director del Centro de Estudios de Norteamérica del Departamento de Economía Agrícola, con el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta por sus siglas en inglés) su país no negociará la producción subsidiada, de la cual dependen los agricultores estadounidenses.
Durante una ponencia sobre la Agricultura de Estados Unidos, contextualizada en los tratados de libre comercio regionales (como Nafta, ALCA, Cafta), efectuada en la Universidad Centroamericana (UCA), Rosson manifestó que hay planes de negociar las reducciones de subsidio pero solamente con la Organización Mundial del Comercio (OMC).
“Esa es la posición del país”, insistió. De acuerdo al experto, la única estrategia de Centroamérica durante las negociaciones, es seleccionar el sector en el cual puede ser más productiva y competitiva, implementando sistemas alternativos de producción.
Manifestó que de momento los agricultores estadounidenses tienen más ventaja, en esta negociación. “Porque cuentan con una disponibilidad, si tienen los recursos, a créditos de bajo costo para el propósito de producción y mejor infraestructura me refiero a electricidad, agua para manufacturar, irrigación, carreteras, más puertos para importar y exportar”, expuso.
Agregó, como otra ventaja, el hecho de contar con un mercado nacional de casi 285 millones de habitantes, que vive y consume lo que se produce. “ Y esto ayuda bastante (para la autosuficiencia del mercado)” , señaló.
LOS PEROS
Sin embargo, el experto admitió que pese a poseer un programa de subsidio los agricultores de su país tienden a concentrarse en una producción específica, de uno o tres productos.
“Ellos acostumbran cosechar cierto tipo de productos como el maíz, soya o algodón y no hacen otra producción”, apuntó. A esto sumó las “altas” tarifas arancelarias de algunos países centroamericanos, “que no permiten tener acceso”, sostuvo.
En este caso refirió productos como la carne y granos básicos. Aunque en Nicaragua la carne, por ejemplo, tiene una tarifa arancelaria de un 15 por ciento, ante el 25 por ciento que mantiene Estados Unidos.
No obstante, dijo que por lo menos el Cafta implicará más oportunidades para las exportaciones porque Estados Unidos podría reducir ciertas tarifas, de protección, en algunos sectores agrícolas.
“Aunque también implicará más ajustes. Por ejemplo en sectores vinculados a los granos básicos porque los aranceles aplicados aquí (en Centroamérica) tendrán que bajar”, enfatizó.
LA PROPUESTA
De acuerdo a Parr Rosson, director del Centro de Estudios de Norteamérica del Departamento de Economía Agrícola, hay que mirar más allá del agro, porque lo que más importa Estados Unidos son productos textiles. “Por eso propone eliminar todas las tarifas sobre éstos productos, ya que es un área que aumenta la producción”, apuntó.