- Entrenándose en Guatemala
Francisco Jarquín Soto [email protected]
Hace menos de un mes Christian José Villavicencio era sólo un vago recuerdo de lo que hizo en el Fútbol de Primera División con los Caciques del Diriangén y después, con el club de su ciudad natal, San Marcos.
Ahora entregado como nunca a su otra pasión deportiva, el maratón, ha acaparado la atención de la Federación Nicaragüense de Atletismo luego de ganar el tercer lugar en el Maratón del Sol con tiempo de 2:46:53 horas.
Tras esa excelente demostración, María Antonieta Ocón, presidenta de la federación, le dio el visto bueno para que asista a los Juegos Deportivos Panamericanos, en agosto, en República Dominicana.
Pero como ocurre seguido en países como el nuestro, ese mérito se lo ganó a puro sudor y sacrificio el mismo Villavicencio, pues entrenó más de un mes en Guatemala con el “maestro” —como él le dice— coreano Pedro King, gracias a 200 dólares que gestionó con la Universidad Ave María College y 50 que le dio el doctor Marcos Sándigo Tapia.
“Fue gracias a ese dinero y a un amigo corredor de Guatemala, Amado García, que hice el contacto para que me dejaran entrenar con ellos, aunque tenía que pagar la estadía en la Escuela Nacional de Atletismo. Por eso era el dinero”, explica Villavicencio aún muy emocionado.
Pero el panorama se le aclaró al sanmarqueño, ya que el “maestro” King, luego que lo vio correr al día siguiente con sus pupilos, le dijo que se quedara entrenando con ellos y que no se preocupara por dinero.
“Desde ese día supe lo que es un entrenamiento profesional. Nos levantábamos a las cinco de la mañana, corríamos tres horas en montaña, carretera, lo que fuera. Después nos metíamos al sauna y desayunábamos. Por la tarde hora y media de trote, y media de gimnasia. Una preparación bárbara y en condiciones inimaginables”, comentó admirado.
King es un entrenador que fue maratonista reconocido en Corea, habla poco el español pero aún en su poco hablar le expresó su satisfacción por el resultado en el Maratón del Sol y lo invitó para que siga con él en Guatemala.
“Pensé que el compromiso había terminado conmigo, aunque yo iba a buscarme una plata y pagar mi estadía allá para seguir con él, pero me sorprendió que me dijo que me esperaba en Guatemala e incluso que va a tratar de conseguirme un patrocinio con LG”, continuó.
POR UNA MARCA
La meta de Christian Villavicencio son los Panamericanos, pero con la idea de hacer la marca de 2:30 horas, mínima para clasificar al Mundial de Atletismo en Atenas, Grecia, el próximo año.
“Sé que puedo hacerlo, está a mi alcance. Lo único es que voy a entrenar duro en Guatemala. Por eso me voy el lunes para hacer la marca”, concluyó.
Villavicencio, a parte de obviar las dificultades económicas también ha superado las físicas, pues a pesar que fue operado por una quebradura en la rodilla derecha hace dos años, se siente como si nada le hubiera ocurrido.