AP
RIAD.- El ministro de Relaciones Exteriores, el príncipe Saud al-Faisal, admitió el miércoles que hubo lagunas en las medidas de seguridad antes de los ataques perpetrados por Al Qaeda contra varios complejos residenciales de la capital, en los que murieron por lo menos 34 personas, incluyendo nueve atacantes suicidas.
Saud agregó que 15 personas participaron, al parecer, en los ataques del lunes por la noche, pero no dio detalles de los seis que al parecer sobrevivieron.
Indicó que los atacantes “lamentarán lo que hicieron, porque han transformado este país en un puño dirigido a terminar con esta ponzoñosa llaga en el cuerpo de esta nación para que no reaparezca”.
“El hecho de que ocurra el terrorismo es un indicio de las deficiencias, y debemos aprender de nuestros errores e intentar mejorar nuestra actuación al respecto”, dijo Saud en una conferencia de prensa en la capital.
Saud expresó que los responsables del ataque deseaban expulsar a los extranjeros de Arabia Saudí, y agregó confiar que aquellos que hayan abandonado el país regresen pronto.
Los ataques contra los civiles, principalmente extranjeros occidentales, tuvieron lugar al poco de anunciar Estados Unidos que retirará la mayor parte de sus 5,000 soldados que acuarteló en Arabia Saudita. El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, indicó la semana pasada que todos ellos serán retirados antes que concluya el año.
Unos 2,000 empleados de la defensa civil saudita buscaron el miércoles entre los escombros pruebas que permitan establecer la identidad de los atacantes.