Juez de Tipitapa desoye orden de desalojo

José Adán Silva [email protected] El señor Eddy Víquez se presentó muy preocupado a la Redacción de este Diario, a exponer que una persona a quien por varios años le alquiló una propiedad, ahora no quiere devolvérsela, a pesar de que las autoridades judiciales han emitido resoluciones a favor del afectado. La queja es contra Fidel […]

José Adán Silva [email protected]

El señor Eddy Víquez se presentó muy preocupado a la Redacción de este Diario, a exponer que una persona a quien por varios años le alquiló una propiedad, ahora no quiere devolvérsela, a pesar de que las autoridades judiciales han emitido resoluciones a favor del afectado.

La queja es contra Fidel de Jesús Gómez Ramos, a quien desde 1991, hasta 1998, don Eddy le alquilo la finca “San Jorge”, de 135 manzanas, ubicadas en el kilómetro 16 y medio de Carretera Norte.

Según Víquez, él le retiró el contrato al inquilino en agosto de 1998, luego de que éste dejara de pagarle los 80 mil córdobas de arrendamiento, y le exigió que le regresara la propiedad, valorada en dos millones y medio de córdobas. Hasta la fecha, el señor Víquez no ha recibido ni el pago de la deuda ni la propiedad.

Para su alegría, ha recibido tres resoluciones judiciales a su favor. Gómez Ramos hasta interpuso una queja judicial en contra de Víquez, para que le entregara una parte de la finca, la cual fue rechazada por el Tribunal de Apelaciones de Managua, el 16 de enero de este año.

Víquez logró que el Tribunal de Apelaciones ordenara el desalojo de Gómez Ramos, pero de nuevo problemas judiciales inexplicables se interpusieron.

Según el afectado, desde el 10 de marzo de este año existe una sentencia judicial que ordena el desalojo contra Gómez, a quien le dieron 30 días para desalojar el inmueble. Sin embargo, el plazo venció el 24 de abril, y el juez Único de Distrito de Tipitapa, Sergio Amador, no le ha explicado por qué no ha ejecutado la orden emitida por el Tribunal.

LA PRENSA intentó comunicarse en varias ocasiones con el señor juez, pero el teléfono o siempre está ocupado, o nunca lo contestan. Cuando por fin logramos que nos atendieran, nos dijeron que no estaba en su oficina, y aunque se le dejó mensaje no regresó la llamada.   

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